La crisis del capital, sus ciclos y el proceso mundial de acumulación

Quiebras, despidos masivos, fraudes y una recesión (en términos ortodoxos: estancamiento en el crecimiento del PIB por 2 o más trimestres seguidos) amenazan con soliviantar las bases del modo de producción capitalista a nivel mundial. Dicho fenómeno suele intitularse como “crisis sistémica del capital”, porque podría decirse que su carácter es omnímodo. Como la ideología que portan la mayoría de personas, es la ideología de la clase dominante (la capitalista), es lugar común escuchar las frases más desternillantes en relación a la crisis del capital y su imposible solución. En el top five de esos delirios, resaltan: la ideología de que la crisis es meramente financiera, que se pueden evitar los ciclos recesivos, que la acumulación de capital puede ser “nacional” o “independiente”, que hay “liberaciones económicas” nacionales y que la crisis NO afectará a las naciones cuyos gobiernos que administren el capital social, sean “progresistas”. Tamaños dislates son amargamente frecuentes y representan un duro escollo en la emancipación de la clase obrera, de la tiranía capitalista. Sin entender lo que se quiere transformar, es imposible hacerlo. Veamos.

Nuevo orden mundial, mineras, contaminación, deuda externa y universidad pública. A propósito de los fondos mineros para la universidades

En este esquema de capitalismo salvaje e irracional, el caso de las mineras es paradigmático: compran impunidad política y económica; pagan a la gran prensa con el propósito de que su actividad pase desapercibida para la gran mayoría de los argentinos, intentan chantajear a los habitantes de los pueblos que contaminan, con quienes emplean denigrantes prácticas clientelares disfrazadas de “responsabilidad social empresaria”. Al mismo tiempo son favorecidas por los gobiernos de los países que saquean, contaminan y endeudan con leyes a medida, subsidios, beneficios fiscales e impositivos increíbles y cuantiosas obras de infraestructura para desarrollar sus actividades sin contratiempos.

Declaración sobre fondos. Fondos robados por los Duvalier que serán restituidos a Haití

La restitución obtenida hoy gracias a la movilización de las campañas contra la deuda debe ser la ocasión de continuar un combate más importante y más estructural para la restitución de los fondos robados a Haití, lo que incluye el “cobro” de la independencia por parte de Francia, los activos en oro del Banco Nacional robados por los soldados de infantería de marina norte-americanos en diciembre de 1914 y abrir todo un proceso de reparación de las expoliaciones y pillajes de los que ha sido víctima nuestro país a lo largo de 517 años de colonización, de neocolonialismo y de dominación imperialista.