Una llamativa línea roja

“No pasarse de la raya”, “no abordar el semáforo en rojo” son recomendaciones que apuntan a lo mismo: a la existencia de líneas rojas que determinados movimientos sociales, autodenominados de resistencia o alternativos, y determinadas conductas poliéticas no deben sobrepasar.

Justicia climática: estrategias y retos de un movimiento que nace

¿Cuáles son las fronteras del daño ecológico, cuál es el límite de una huella: un papel de propiedad, una cerca, un color diferente en la tierra? La nostalgia de un mundo de colores y sabores diversos, de olores que guardan la memoria de las lluvias que cayeron, el sabor de la fruta real con arrugas y manchas, es más fuerte que los discursos vacíos, las falsas soluciones y todas las trampas. Ya no se cierra más la puerta al debate sobre la recuperación de los bienes comunes como derechos de todos y todas.

La existencia del conflicto armado en Colombia es un lastre para los movimientos sociales. Entrevista a Héctor Mondragon

Conflictos por autonomía, posesión de tierras y defensa del medio ambiente, en su mayoría protagonizados por pueblos originarios, son permanentemente atravesados por el conflicto armado. La última movilización que hubo en 2008, muy masiva e importante, fue reprimida a bala, pero al finalizar los indígenas habían logrado concertar un debate público, en territorio indígena, entre el presidente y la principal dirigente indígena de ese momento, quien luego de regresar de la reunión encontró a su esposo asesinado. Fue asesinado por un grupo de soldados uniformados en misión oficial, que supuestamente iban a atacar un grupo de guerrilleros. La existencia del conflicto armado en Colombia es un lastre para los movimientos sociales porque otorga un pretexto para la acusación, señalamiento y represión de sus miembros.

Acción por el clima: ¿Qué se necesita para evitar un cambio climático desastroso?

El dióxido de carbono que ya hemos puesto en la atmósfera hace que sea casi una certeza que nuestros océanos serán cada vez más ácidos, destruyendo finalmente los arrecifes de coral y la vida marina. Los glaciares continuarán derritiéndose año tras año, amenazando eventualmente el suministro de agua de hasta un 25 por ciento de la población humana. Los niveles del mar ya están aumentando y continuarán aumentando durante cientos de años.Todavía es posible salvarnos a nosotros mismos y a las generaciones venideras de un clima tan inestable que ya no pueda mantener la civilización tal y como la conocemos. Pero no podemos dejárselo a nuestros líderes para que lo arreglen; la posibilidad sólo existe si nos organizamos y actuamos ahora.