El origen de la semilla

"Ninguna semilla que produzca una multinacional tiene un origen que no sea campesino, ninguna empresa invento una semilla agrícola las tomaron y las homogeneizaron y las registraron. En el siglo XX a causa de este modelo industrial se perdió la tres cuarta parte de las semillas, La situación a nivel global es muy crítica. Hay un contexto de control corporativo y en pocas manos y el derecho de propiedad intelectual juega un rol clave dentro de este dominio corporativo"

La iniciativa de Semillas de Código Abierto en contra de las corporaciones

La privatización de la vida es una de las consecuencias más salvajes del capitalismo. Si las semillas están patentadas no se pueden guardar de un año para otro para plantarlas. Es un delito. La capacidad de reproducción de la vida se ha privatizado gracias a la presión de las Corporaciones Transnacionales y a la connivencia de los gobiernos. Esta situación no sólo tiene graves consecuencias que se desencadenan sobre la soberanía alimentaria de países enteros, sino por la penalización de aquello que los campesinos y campesinas de todo el mundo llevan haciendo desde el año 7.000 a.C.

Batalla por las semillas entre poderosos

Los Derechos de Propiedad Intelectual sobre las semillas enfrentan a Monsanto con los productores de soja. Los grandes exportadores del grano actúan aliados a Monsanto. El resultado será una nueva Ley de Semillas que tendrá a agricultores familiares y campesinos como principales víctimas.

¿Patentar la vida? ¡No!

Si se permite que las grandes empresas empiecen a patentar hasta los aspectos más básicos de la naturaleza, como la naturaleza, nuestras frutas y verduras o nuestros animales, se estará poniendo en peligro nuestro futuro de una manera difícil de concebir.

Contra las patentes

La anterior Asamblea Nacional venezolana aprobó una ley de semillas sin precedentes en el continente: prohíbe los transgénicos y tiene como objetivo preservar las semillas criollas y promover la producción agroecológica. Habrá que ver si sobrevive en el nuevo contexto.

Los piratas de los montes

La biopiratería es la práctica en la que grandes empresas patentan recursos utilizados por pueblos indígenas para comercializar. Esta actividad es amparada por el sistema mundial de patentes, aunque múltiples tratados internacionales intentan limitarla.

Argentina: El gobierno nacional, Monsanto, las semillas y todos nosotros. Apuntes para el debate

"Desde muchísimos espacios la discusión en la sociedad viene avanzando en que cada vez más gente entiende al modelo del agronegocio como un sistema a superar, porque ni siquiera puede solucionar los problemas que el mismo sistema generó: desertificación, degradación de suelos, cambio climático, desmontes, concentración económica, fumigaciones con agrotóxicos que enferman y contaminan, migraciones, pérdida de la calidad de los alimentos, monocultivos, etc"

Biopatentes: el cercamiento de la materia viva

Un recorrido histórico desde el origen de las patentes sobre la vida hasta las alternativas actuales. Las patentes sobre la materia viva son un fenómeno reciente. En 1980, General Electric obtuvo la primera patente sobre un “organismo transgénico”, una especie de bacteria. En 1987, la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos autorizó la patente de “todos los organismos vivos pluricelulares transformados mediante ingeniería genética, incluidos los animales”, con una única excepción: los seres humanos.

Patentes del maíz mexicano, apropiación de la biodiversidad


La embestida de las trasnacionales contra los centros de origen y diversidad de los principales cultivos alimentarios del mundo está en marcha. Las solicitudes hechas por Monsanto y Pioneer Hi-Bred Internacional al gobierno mexicano para la siembra de maíz genéticamente modificado a escala comercial en su centro de origen y diversidad es apenas el comienzo de una estrategia global de control político y económico. De dar luz verde al maíz transgénico en México, el arroz en Asia y el trigo en Oriente Medio estarían también en riesgo y, con ellos, la soberanía alimentaria mundial, advierte Pat Mooney, quien en 2010 presentó su renuncia como asesor de la FAO, pues –asegura– el organismo internacional se contaminó de transgénicos

Biopatentes o la apropiación mercantil de la vida

Las biopatentes forman parte de la estrategia capitalista que se inicia con la apropiación privada de las semillas agrícolas y continúa con la aparición de los híbridos. Luego aparece la transgénesis como anillo al dedo e inaugura con ello, una nueva fase en la escalada por el control de las semillas, los campesinos y los alimentos.