Sepp Holzer: El rebelde agrario

Sepp Holzer, es un simpático granjero austriaco, que ha conseguido a su manera una revolución en la permacultura, integrando el conocimiento existente con su propias investigaciones y observaciones del entorno como ya habíamos hablado de Emilia y su agricultura sinergíca, ahora es el turno de Holzer, que ademas de ser un gran permacultor, se dedica ademas a enseñar, comenzó por sus vecinos y actualmente da cursos en varios países de Europa, al igual que Fukuoka el primer permacultor, Holzer empezó con un terreno que consideraríamos de escaso o ningún valor agrícola, demostrando que la permacultura es capaz de curar la tierra y conseguir cosechas de las piedras, para aprender un poco mas de este simpático agricultor compartimos hoy este documental, donde de primera mano Holzer no enseña su permacultura.

El enfoque central de la Permacultura Holzeriana es la regeneración y la curación de tierras y paisajes a través de la construcción de espacios capaces de retener agua. Esto a su vez permite una descentralización del acceso a los recursos, como es la propia agua o la energía. Los espacios se crean con materiales de origen local que posteriormente captarán el agua de la lluvia, permitiendo almacenarla en el subsuelo, mejorando el equilíbiro hídrico de forma generalizada. De esta manera el proceso de desertificación se puede desacelerar, minimizándose el riesgo de incendios forestales e inundaciones, cuyo daño para los seres humanos, los animales y la naturaleza en general es enorme.

Una vez establecido el equilibrio hídrico, se podrá plantar un bosque mixto o cultivar biotopos de frutas y verduras en cantidades abundantes y suficientes para el mantenimiento de los seres humanos (las medidas aplicadas van desde la regeneración del suelo con plantas colonizadoras, con comunidades de verduras y por medio de una interacción simbiótica entre plantas y animales, hasta la creación de cultivos mixtos en planteleselevados).

Sepp Holzer enseña cómo estos conocimientos pueden ser aplicados en todos los lugares del mundo. Lo que tenemos que hacer según él es “volver a aprender a pensar de manera natural” y “leer el libro de la Naturaleza”, es decir, observar con atención los procesos de la naturaleza, entender las interdependencias y aprender a dirigirla de tal manera, que los sistemas cíclicos naturales y los sistemas autosustentables puedan desarrollarse nuevamente.

Las casas de tierra: una solución del pasado para el futuro

El proyecto “Tienes tierra, tienes casa” aúna urbanización y naturaleza y lleva un año y medio en marcha. Está dedicado a construir casas de tierra, baratas y ecológicas, y a enseñar a otras personas a fabricarse sus propios hogares, usando básicamente tierra y cal. En la base de la idea: la creencia en que se puede trabajar, construir y vivir de otra manera, en armonía con la naturaleza y en concordancia con las necesidades energéticas y económicas de la sociedad actual. Por Yaiza Martínez.

Recuperar los ciclos naturales: permacultura

Un día, un campesino japonés se detuvo a reflexionar sobre el hecho de que, en los grabados antiguos, siempre aparecían patos en los campos de arroz. Así descubrió que los patos son el mejor aliado para estos cultivos: se comen las malas yerbas pero dejan el arroz, y al mismo tiempo se encargan de abonar la tierra. Un regalo de la naturaleza que sabían nuestros antepasados y el mundo moderno relegó al olvido.

Imitar a la naturaleza

Cooperar con la naturaleza en lugar de tratar de manipularla. Esta fue la idea sobre la que Juan Antón Mora, como muchos otros agricultores, basó su bosque de alimentos, que cuenta ya con 30 especies diferentes de plantas gracias a las cuales se autoabastece. Juan Antón, de 79 años, desayuna todas las mañanas nueces y plátanos que cultiva él mismo acompañados de leche vegetal compuesta por cacahuetes y elaborada en casa. Su próximo destino es Senegal, donde compartirá sus conocimientos y ayudará a una familia a cultivar su propio bosque autosostenible, y cubrir así las necesidades alimenticias de sus cuatro miembros. Las prácticas que lleva a cabo están basadas en la agricultura ecológica o natural, que consiste en reproducir las condiciones naturales tan fielmente como sea posible, evitando intervenir en su proceso con productos químicos que deterioren los alimentos y otras prácticas empleadas en la agricultura tradicional.

Permacultura y educación, una conexión necesaria

Eduard, activista de reevo, estuvo viajando por el sur de chile en busca de experiencias educativas que surgen de paradigmas de vida alternativos. En particular ha encontrado una serie de experiencias emergentes que surgen de comunidades y grupos que práctican las diversas e interesantes propuestas de la permacultura.

La finca de José Antonio Casimiro: un compromiso con el futuro sostenible en la agricultura

Si como en los textos de sociología tuviéramos que partir de una definición, diríamos que Casimiro es un pequeño agricultor, por fortuna bien cubano, que vive con la familia en la finca, y que dice de sí mismo, que fue primero un practicante de la agroecología y después se convirtió en permacultor. En realidad, y a nuestro entender, el representante de una familia de agricultores futuristas, idea que trataremos de argumentar en los párrafos que siguen.

Nuevas redes humanas diseñadas para la producción sostenible. Con la comida no se juega

La permacultura es un concepto que surge de la búsqueda de alternativas a la sobreexplotación de los recursos naturales y contempla el diseño de hábitats humanos sostenibles que enlazan agricultura, arquitectura y ecología. Uno de sus creadores -Mollison, australiano de nacimiento (1988)-, la ha definido como el diseño consciente y mantenimiento de ecosistemas agrícolas productivos, los cuales tienen la diversidad, estabilidad y resistencia de los ecosistemas naturales. Es la integración armónica del paisaje y la gente produciendo comida, energía, cobijo y otras necesidades no materiales de una manera sostenible.

Permacultura: una cultura sustentable es posible

En el escenario de un mundo de creciente escasez energética, la permacultura podría sentar las bases para una sociedad más frugal y una cultura de adaptación descendente en el consumo de energía, desarrollando estrategias que combinen creativa y modularmente elementos y lógicas de la modernidad, con otras que surgen de una observación meticulosa de la naturaleza y del rescate de las culturas premodernas.