California vivió una de sus peores temporadas de incendios debido a las sequías, el calor extremo y los vientos de gran magnitud que azotaron a la región. Septiembre fue el mes más complicado en este aspecto, con numerosos incendios activos y cantidades récord de acres consumidos por el fuego. Este escenario necesitó de todos los recursos disponibles, incluidas las aeronaves de FIRIS, que volaron más de 44 horas ese mes para responder a las emergencias.
Un escenario de completo caos
Tan solo en la primera semana de septiembre, se registraron un total de 24 incendios forestales activos a lo largo de todo el estado de California. El más complicado de todos fue el de Creek, en el norte, calificado como único en su clase y que se expandió rápidamente por toda la región. De acuerdo a los informes oficiales, los siniestros por primera vez superaron los 2 000 000 de acres quemados.
Frente a estos hechos, las autoridades declararon la emergencia y movilizaron operativos de búsqueda y rescate, mientras que equipos estatales y federales colaboraban en la lucha contra el fuego. También se llevaron adelante amplios operativos de evacuación en las zonas más afectadas, donde cientos de personas sufrieron pérdidas materiales en sus hogares por el avance de las llamas.
Fueron semanas intensas, en las que el humo obstaculizaba los esfuerzos de los equipos de emergencia para transportar a las personas atrapadas en el fuego, tanto por tierra como por aire. Esto obligó a las autoridades a reforzar los operativos, con más equipos de rescate, más aeronaves y más personal para contener las llamas. Incluso contaron con la colaboración de pilotos militares y otros departamentos federales durante las maniobras de rescate.
El trabajo de las aeronaves
En este marco, las aeronaves del Sistema de Inteligencia en Tiempo Real Integrada contra Incendios (FIRIS) jugaron un rol fundamental en los operativos. Es que estos vehículos están equipados con tecnología de punta que permite proporcionar inteligencia aérea e información en tiempo real que ayuda a los equipos de emergencia a planificar maniobras y tomar decisiones críticas.
Frente a la cantidad de incendios que azotaron a California durante todo el mes de septiembre, las aeronaves llegaron incluso a duplicar las horas de trabajo de meses anteriores. Un reciente informe publicado por la Oficina de los Servicios de Emergencia del gobernador Gavin Newsom indica que estos vehículos volaron un total de 44 horas y participaron de 34 misiones, respondiendo rápidamente, apoyando a las comunidades a satisfacer sus necesidades más críticas.
Los esfuerzos de estas aeronaves y los operativos desplegados en estas últimas semanas dejan entrever la importancia de contar con un centro de operaciones de emergencia local. Recientemente, el gobernador Newsom anunció la reapertura de una de sus instalaciones más importantes y confirmó nuevas inversiones para reforzar esta área, la cual no solo se ocupa de los incendios, sino también de las inundaciones y los otros desastres naturales que azotan a la región.
Más recursos, más seguridad para los ciudadanos
El mandatario local resaltó que en un contexto crítico como el actual, donde las condiciones meteorológicas aumentan los riesgos de desastres naturales, es crucial aumentar los recursos para la respuesta. Un claro ejemplo de ello son los numerosos incendios durante los últimos meses, provocados por las sequías, el viento seco y el calor que no da tregua. No obstante, también se esperan tormentas e inundaciones por la llegada de El Niño, que promete un invierno húmedo y tormentoso.
En este marco, Newsom lanza una crítica contra la administración de Donald Trump, a la que acusa de recortar fondos de la respuesta en desastre cuando los estadounidenses más lo necesitan. Desde su punto de vista, esta es una decisión que puede costar vidas y pone en riesgo el futuro del país.
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