Connecticut anunció este miércoles 28 de octubre el inicio de las obras para la construcción de la nueva estación de tren en Enfield y el gobernador Ned Lamont, en compañía del comisionado de Transporte, Garrett Eucalitto, dio detalles del proyecto que tendrá un estacionamiento con cargadores para vehículos eléctricos junto al servicio ferroviario de pasajeros que estará otra vez disponible para los ciudadanos del municipio.
Declaraciones oficiales
«Construir una nueva estación significa un mejor acceso al empleo y la educación, pero también crea nuevas oportunidades de vivienda, comercio e inversión privada en Thompsonville», explicó Lamont para dimensionar el impacto de la estación de trenes. Por su lado, Eucalitto dijo que esta construcción terminará con una brecha de desconexión entre la Hartford Line y el resto de la zona al unir el tren de pasajeros con el servicio local de autobuses.
En la ceremonia de inicio de las obras, Richard Blumenthal, el senador por Connecticut, también estuvo presente y explicó: «Esto es más que otra opción de transporte y es un motor económico». En la misma línea, el congresista Joe Courtney calificó el desarrollo del transporte público como un «ejemplo emblemático».
Otro incentivo para la electromovilidad en Connecticut
La nueva estación de trenes estará ubicada en el barrio de Thompsonville, en Enfield, y forma parte del Programa Ferroviario de la Hartford Line, que cubrirá un tramo de 15 millas sin paradas entre la estación Springfield Union y Windsor Locks, y volverá a conectar a los residentes de Enfield con Massachusetts y el resto de Connecticut. Se estima que esté finalizada en el otoño de 2030.
Una buena noticia para el medioambiente llega con la prioridad del transporte público en vez de los vehículos particulares por parte de las autoridades. Pero también se apuesta por la instalación de 15 cargadores para vehículos eléctricos en los más de 80 lugares de estacionamiento en la estación de tren. Cabe recordar que la estación de Windsor Locks, remodelada en los últimos años, también incorporó cargadores similares, en línea con una política que el estado viene impulsando.
El diseño de la estación, con sus detalles, estuvo en manos del Distrito Histórico Bigelow-Hartford Carpet Mills, con el objetivo de preservar el área sin alteraciones significativas negativas. La modernización no estará solo en los cargadores para vehículos eléctricos y el andén; las rampas y las escaleras tendrán un sistema eléctrico diseñado para derretir la nieve acumulada como un proceso de seguridad.
El estacionamiento y la nueva estación incluyen un reemplazo del puente ferroviario sobre la calle principal de la zona, junto a una mejora en la calzada para dar más altura a la construcción. Con ello, traerán nuevas veredas, conexiones peatonales con los barrios aledaños y más cambios para mejorar la experiencia de conexión, tanto para los que llegan a pie como para los que dejan sus vehículos en la estación.
Según explicó Lamont, esta obra costará US$125,3 millones, de los cuales un 15 % provendrá de fondos de la Administración Federal de Ferrocarriles (FRA), el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) y de la Administración Federal de Tránsito (FTA).
Un ejemplo en la zona
Enfield está siguiendo lo que sucede en otro punto de la Hartford Line: la estación de Windsor Locks. Allí, el tren empezó a operar el pasado 18 de octubre con un esquema similar y la inclusión de cargadores para vehículos eléctricos, acompañado de estacionamientos para bicicletas sobre un tramo de 1800 pies de Main Street, además de un sendero especial para los peatones y ciclistas. Las políticas de Connecticut apuntan en la misma dirección y los últimos anuncios refuerzan el compromiso del estado con la electromovilidad.
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