Saltar al contenido
martes, 27 de octubre de 2026 Edición Estados Unidos · en español
Motor

Flock endurece sus controles después de descubrir que policías utilizaban cámaras de matrículas para seguir a exparejas y compañeros de trabajo

Por Skarlett Soto · 19 agosto, 2026 · 7:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Flock endurece sus controles después de descubrir que policías utilizaban cámaras de matrículas para seguir a exparejas y compañeros de trabajo
Imagen generada con inteligencia artificial
Búsqueda de GoogleAñadir como fuente preferida→

Algunos policías usaron cámaras de matrículas para seguir a sus exparejas.

Parece una broma, pero es la realidad.

Lo que empezó como una red tecnológica para capturar criminales también terminó siendo utilizado por algunos agentes para asuntos personales.

Después de varios casos de uso indebido y crecientes críticas sobre la privacidad, la empresa Flock Safety decidió endurecer sus controles.

¿Basta con cambiar las normas internas para evitar el abuso?

¿Dónde está la privacidad cuando hay miles de cámaras que siguen los movimientos de nuestros vehículos?

Cámaras que registran millones de vehículos y comparten datos entre ciudades

La compañía ha diseñado un sistema que funciona como una gran red para leer automáticamente las matrículas de los vehículos.

En calles, barrios y comercios hay miles de cámaras que toman fotos de las placas. Estas cámaras analizan detalles como el color, la marca o características particulares y procesan una enorme cantidad de información todos los meses.

La escala es enorme: la red permite realizar alrededor de 20 000 millones de lecturas de matrículas cada mes.

Toda esta información se carga en una base de datos. Esto permite que distintas agencias compartan información y consulten registros captados por cámaras de la red en diferentes lugares.

La empresa dice que esto ayuda a encontrar vehículos robados y a buscar personas desaparecidas. Sin embargo, también abre la posibilidad de hacer seguimientos sin una buena razón.

El problema es que algunas medidas adicionales de supervisión eran opcionales y muchas organizaciones no las habían activado.

El uso indebido de las cámaras por parte de la propia policía

Diversas investigaciones revelaron un patrón preocupante: más de cincuenta agentes fueron acusados o señalados por utilizar indebidamente el sistema, incluidos casos relacionados con exparejas y otras personas de su entorno.

Se encontraron casos en los que policías revisaban el sistema con frecuencia para seguir a sus exparejas, vigilar a compañeros o investigar a personas que conocían.

Para justificar algunas consultas, utilizaban razones falsas o buscaban matrículas sin tener un caso real que las respaldara.

Este problema se agravó con las preocupaciones sobre otros posibles usos de estos datos.

En algunos estados surgieron cuestionamientos por el intercambio de información sobre vehículos con autoridades de lugares donde el aborto está prohibido, debido a la posibilidad de que estos datos pudieran utilizarse en investigaciones relacionadas con personas que viajaban para acceder a estos servicios.

También se han generado fuertes críticas por el uso de estos sistemas para localizar a migrantes y por la posibilidad de realizar determinados rastreos sin autorización judicial.

Las medidas que impondrá Flock y las críticas de los expertos

Como era de esperarse, todo esto ha provocado muchos cuestionamientos, así que Flock anunció que volverá obligatorios varios controles de seguridad que antes eran opcionales.

Pero ¿de cuáles hablamos?

Entre las medidas más importantes está un sistema que detectará determinados patrones anormales y podrá suspender automáticamente el acceso de un usuario mientras un administrador revisa su actividad.

Además, las búsquedas policiales deberán incluir un código de caso, de manera que quede registrado qué investigación justifica cada consulta.

Flock también reducirá de 30 a siete días el periodo predeterminado recomendado para guardar las lecturas, aunque las agencias podrán mantener otros plazos según sus políticas y conservar determinados registros relacionados con investigaciones activas.

Las ciudades también tendrán la última palabra para decidir si comparten o no sus investigaciones con otras fuerzas policiales.

A pesar de estos cambios, hay expertos en privacidad que piensan que las medidas no son suficientes.

Dicen que las reglas que una empresa se impone a sí misma no pueden reemplazar una supervisión externa e independiente.

Estas reglas internas tampoco resuelven el debate sobre cuándo debería exigirse una orden judicial para utilizar estos sistemas para seguir los movimientos de una persona.

Una red de vigilancia tan grande seguirá generando dudas mientras no existan reglas claras sobre hasta dónde puede llegar su utilización.

Al final, esta situación muestra un problema que siempre ha existido.

La tecnología avanza mucho más rápido que las leyes.

El tema principal de este debate no son solo las cámaras o los algoritmos, sino cuánta privacidad estamos dispuestos a dejar de lado a cambio de sentirnos seguros.

¿Te ha servido este artículo?

Recibe cada semana lo que de verdad importa

Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.

Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

Más en Ecoportal