Un trabajo del centro de estudios Agora Verkehrswende analizó cómo las políticas de los países para adoptar los vehículos eléctricos impactan en el día a día de sus economías. En total, 123 países ya se comprometieron a ampliar la electromovilidad en la tercera ronda de Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, según los criterios del instituto, y 77 de ellos fijaron metas para expandir el uso de estos medios de transporte.
Qué son las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional
Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional son aquellos compromisos que asumen los países firmantes del Acuerdo de París y que se relacionan con la intención de reducir las emisiones de dióxido de carbono en sus territorios.
Como parte de esto, el centro de estudios alemán destacó el grado de cumplimiento de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, que cumplen con lo prometido en el acuerdo ambiental del cual Estados Unidos se retiró durante la administración Trump.
Las políticas a favor de los vehículos eléctricos
Agora Verkehrswende expresó que los 77 países con objetivos específicos concentran el 65 % de las ventas mundiales de automóviles eléctricos y el 37 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero del sector del transporte están allí. El dato se comparó con el de diciembre de 2025, cuando había 104 países comprometidos con la transición energética en los vehículos y tan solo 66 metas definidas.
«Es alentador ver la acción política que crece y que se está tomando en todo el mundo para reemplazar el motor de combustión por alternativas eléctricas», explicó Christian Hochfeld, director de Agora Verkehrswende, en referencia a las medidas adoptadas. Sin embargo, reclamó mayores avances: «Se necesitan metas concretas para los coches eléctricos y medidas integrales para impulsar su mercado, incluyendo esto en cada Contribución Determinada a Nivel Nacional, especialmente en las de los grandes emisores».
Este dato refiere a que los países de ingresos elevados representan casi el 46 % de todos los que cuentan con un objetivo hacia la transición en electromovilidad, y parte del porcentaje restante proviene de países con ingresos medios. Con esto, la ecuación deja fuera a los países en desarrollo y emergentes, cuya incorporación «ayudaría a cerrar la brecha de capacidades y garantizaría que la creciente ambición se traduzca en una descarbonización real», explicó Linda Cáceres Leal, gerente de proyectos de Cooperación Internacional, al reclamar un proceso equitativo en la definición de prioridades climáticas.
Parte del estudio señaló que los países con mayores emisiones del transporte a nivel mundial que fijaron metas claras para los vehículos eléctricos son Canadá, China y la Unión Europea. Por su parte, Brasil, Rusia, India y Estados Unidos figuran entre los que no cuentan con objetivos rumbo a la transición energética y que no responden a lo postulado en el Acuerdo de París.
Metas destacadas
Fuera del bloque de países desarrollados, según Agora Verkehrswende, aparecen propuestas como la de Barbados, donde se propuso que el 100 % de los vehículos de pasajeros comercializados en 2035 sean eléctricos. Otros países con políticas similares son Ruanda y Cuba, que buscan que al menos el 70 % de los vehículos registrados por año sean eléctricos desde 2035. En contraste con estos movimientos, Chile quitó su objetivo de electrificar el transporte público y los taxis al 100 %. Uruguay, otro país de la región, retiró su meta de que el 30 % de los vehículos nuevos vendidos fueran eléctricos en 2030.
Los datos, actualizados según las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, tienen fecha hasta el 30 de septiembre de 2026 y se utilizó la base de datos NDC Transport Tracker, herramienta que utiliza Agora Verkehrswende y SLOCAT, otra organización del sector.
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