Prevenir el desastre y estar preparado antes es posible con ciertas señales meteorológicas que la misma naturaleza emite. En tiempos antiguos podían predecir y tomar decisiones mediante el clima; ahora, con la tecnología avanzada, es posible obtener probabilidades más acertadas y cercanas a la realidad. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO en inglés), estas son las señales más relevantes que están transformando al mundo y alertando los desastres.
1. Previsiones meteorológicas como guía agrícola
El pronóstico del tiempo siempre ha sido una señal para la toma de decisiones en el sector agrícola. Los cultivos, cosechas, siembras y riego responden a las lluvias o al calor que se pueda presentar. Sin embargo, con el impacto climático y la poca previsibilidad, los agricultores hacen uso de las tecnologías digitales como método de previsión.
En la actualidad, millones de personas dependen de la agricultura, pero los climas extremos amenazan con sequías e inundaciones prolongadas que afectan las decisiones agrícolas. No obstante, los servicios climáticos y agrometeorológicos son herramientas ideales para orientar a los agricultores y proteger la seguridad alimentaria.
2. Satélites para detectar sequías y prevenir impactos
La FAO utiliza sistemas como el de Índice de Estrés Agrícola (ASIS), que se compone de datos satelitales para detectar áreas en peligro. Gracias a estas señales, es posible alertar a la población antes de que ocurra un impacto grave o identificar sequías antes de que sucedan.
La ONU fomenta medidas para reforzar la seguridad alimentaria, especialmente en tiempos de sequía que perjudican los cultivos agrícolas. Una detección a tiempo marca la diferencia en detectar con antelación los focos de sequía emergentes, planificar adecuadamente el riego y la asignación de agua, así como el apoyo de los gobiernos a los agricultores.
3. Datos climáticos que anticipan cuidado de recursos
Las sequías e inundaciones son un grave problema para los agricultores y gobiernos de todo el mundo. Las pérdidas agrícolas muchas veces son imprevistas, pero con los recursos y señales adecuadas es posible sobrellevar la situación.
La información climática se convierte en datos de valor para la distribución de recursos. Tanto el agua de riego como el uso de tierras deben medirse con base en los datos obtenidos por los sistemas meteorológicos.
4. Alertas tempranas para responder ante los desastres
Los sistemas de alerta temprana están mitigando los impactos de los desastres naturales. Contar con mecanismos de tecnología que permiten anticipar los sucesos y no esperar a que ocurran puede disminuir el impacto en la seguridad alimentaria. Si bien hoy en día el cambio climático causa sequías e inundaciones prolongadas y repentinas, es posible tomar acciones que disminuyan sus efectos.
Sistemas de alerta como los que fomenta la ONU son necesarios para reaccionar a tiempo y proteger cultivos, bienes, así como la vida de millones de personas ante los fenómenos meteorológicos extremos.
5. Información climática para la toma de decisiones
La información climática ya no se trata solo de comprender las condiciones, sino de posibilitar decisiones más tempranas y fundamentadas. En lugar de reaccionar ante las pérdidas una vez que ocurren, los gobiernos y las comunidades son cada vez más capaces de anticipar los impactos, ajustar las prácticas y asignar recursos antes de que las crisis se agraven.
Por lo tanto, la FAO plantea que las señales climáticas y por medio de la tecnología son herramientas esenciales en la actualidad. A través de estos elementos es posible predecir a tiempo y evitar mayores daños en los cultivos, en la seguridad alimentaria y en la calidad de vida de regiones enteras. Es posible equilibrar la tecnología con el cuidado ambiental y estimar las posibilidades a futuro para tomar acción a tiempo.
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