El presidente republicano reveló el pacto mantenido con las potencias rusa y china para garantizar que no comercializarán armas para ampliar el arsenal de Irán. Asimismo, recordó a Vladimir Putin y a Xi Jinping su determinación de reaccionar ante el quiebre del acuerdo: «Sin duda, no les convendría», advirtió.
Trump aísla a Irán
Finalizado el cese al fuego en Medio Oriente y reanudados los ataques bélicos en la región y el bloqueo del estrecho de Ormuz, Donald Trump brindó detalles de su estrategia para desabastecer armamentísticamente a su oponente.
Históricamente, por conveniencia económica y proximidad geográfica, Irán mantuvo saludables vínculos con el gigante asiático. Los intereses de Pekín y Teherán están respaldados por pactos como el Acuerdo Estratégico de 25 Años, además de que China se convirtió en el mayor comprador de petróleo iraní en las últimas décadas.
Asimismo, el ingreso de Irán a la OCS en 2023 y a los BRICS en 2024 estuvo impulsado por el padrinazgo de la potencia oriental. Por su parte, las relaciones con la Rusia de Putin tampoco pasaron desapercibidas, conservando ambos el compromiso mutuo en el Tratado de Asociación Estratégica Integral, que incluye la articulación de esfuerzos en defensa, tecnología y economía.
Sin embargo, el estallido de la guerra en el Golfo Pérsico en febrero de este año puso en jaque la simpatía consolidada de ambos países por la nación persa, ya que, bajo mediación de Donald Trump y sus amenazas arancelarias, tanto China como Rusia mantuvieron distancia del conflicto.
Si bien no dudaron en pronunciarse diplomáticamente para repudiar la avanzada de Israel y EE. UU., la posición adoptada fue neutral. Al respecto, el líder de la Casa Blanca reveló este viernes que, estallado el conflicto, consiguió doblegar las voluntades de Xi Jinping y Putin a su favor.
«El presidente Xi, en nuestra reciente reunión en Pekín, me dijo que bajo ninguna circunstancia entregaría ni vendería armas a la República Islámica de Irán», comentó en Truth Social. En la misma línea, agregó que «Putin dijo que tampoco vendería armas a Irán».
Trump aprovechó la ocasión para recordar lo acordado a sus homólogos y lanzar una contundente advertencia: «Dos países importantes de los que se suele hablar en relación con Irán, en mi opinión, no participan (…) Si lo hicieran, sería muy perjudicial para ellos; sin duda, no les convendría».
Intereses chinos en juego y la guerra en Ucrania como trasfondo
Según explicó, la prohibición a las empresas chinas de vender armamento militar a las filas del régimen de los ayatolás constituye un favor para el país de Jinping, dado su interés en mantener el dominio estadounidense en Ormuz, para garantizar la circulación por el estrecho.
Por otra parte, aseguró que el Kremlin entiende la encrucijada en que se encuentra EE. UU., que, aunque no vende armas a Ucrania, las provee a la OTAN, organismo que decide de forma autónoma qué destino dar a los instrumentos.
De esta manera, la Casa Blanca mantiene la narrativa de que el gobierno republicano no toma partido de forma directa en la guerra de Ucrania, ni mucho menos comercializa estos bienes con Kiev. «No vendo armas a Ucrania, sino a los países de la OTAN (…) Ellos pagan el precio completo, y desconozco cómo se distribuyen», afirmó.
La próxima visita de Xi Jinping a EE. UU.
Paralelamente, Trump confirmó que recibirá en Washington al mandatario chino el próximo 24 de septiembre, para ampliar las conversaciones en torno a la industria de la inteligencia artificial y el sector energético (Infobae). El anuncio se llevó a cabo luego de que el presidente estadounidense arremetiera contra el gobierno de China, acusándolo de haber interferido en las elecciones presidenciales de 2020.
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