Saltar al contenido
jueves, 22 de octubre de 2026 Edición Estados Unidos · en español
Mundo

Las 4 claves para entender el efecto de los gases de invernadero sobre la química oceánica

Por Luz Vaquero · 12 agosto, 2026 · 11:18 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Las 4 claves para entender el efecto de los gases de invernadero sobre la química oceánica
Búsqueda de GoogleAñadir como fuente preferida→

El océano es, en la actualidad, nuestro indicador más evidente del cambio climático. En la actualidad, esas inmensas masas de agua actúan como un enorme escudo planetario, absorbiendo en torno al 91 % del exceso de calor que el propio ser humano atrapa por las constantes situaciones de emisión de gases de efecto invernadero. Ahora bien, este escudo se va debilitando peligrosamente. Esas emisiones de carbono aumentan las temperaturas, alcanzando en algunos casos cotas que no se habían registrado anteriormente, provocando cambios drásticos, permanentes y silenciosos de la compleja química del agua de mar.

1. Un titánico y exhausto sumidero de carbono del mundo

El océano no solo es un colosal reservorio de calor, sino que también actúa como el más grande sumidero de carbono que existe en la Tierra. Se estima que las aguas oceánicas asimilan aproximadamente el 25 % de todas las emisiones de dióxido de carbono que la humanidad lanza ciegamente a la atmósfera. Este servicio ecosistémico ha sido crucial para frenar en todo lo posible los peores impactos del calentamiento global en la superficie terrestre, pero exigirle sin cesar esta absorción climática tiene un costo muy elevado para el medio marino. Al seguir bombeando ingentes cantidades de gases de efecto invernadero, el océano asimila un volumen de carbono que supera su capacidad como sumidero, modificando crónicamente su composición interna y poniendo en peligro toda la vida acuática.

2. La alteración química y el abrupto incremento de la acidez

Hay un proceso físico que hace que el CO2 del aire se disuelva en el agua de mar. Esto presenta una alteración química, además de evidente letal: la acidificación. Los datos obtenidos mediante las observaciones científicas a largo plazo muestran que la acidez promedio de las aguas superficiales del océano en todo el mundo ha aumentado un alarmante 30 % desde la era preindustrial.

Hay que tener en cuenta que los datos sobre la acidificación cambian en función de las corrientes y de la geografía de cada región determinada en la que se produzcan. También es cierto que esta aplastante tendencia que todos compartimos representa, tal vez, la condena a muerte de las especies marinas o de las comunidades costeras dependientes de ellas. El agua se vuelve, literalmente, más corrosiva para aquellos habitantes que han conseguido evolucionar (necesitando milenios) y que han conseguido prosperar en ella.

3. El verdadero peligro para la vida marina y las redes tróficas

La mayor acidez se hace sentir con extraordinaria fuerza entre los organismos marinos que requieren calcificarse, por ejemplo, los espectaculares corales y las diferentes variedades de animales con conchas. La acidificación disminuye de un modo considerable el suministro de iones de carbonato, que constituyen el ladrillo básico con el que los organismos pueden formar los respectivos esqueletos de carbonato de calcio.

El efecto es en cascada. Los ecosistemas como los arrecifes sostienen el 25 % de toda la vida marina. Un ejemplo impresionante se observó en los criaderos de ostras de Oregón y Washington. La llegada de agua de un pH más ácido convirtió a las frágiles larvas en animales incapaces de formar sus conchas, causó la muerte de millones de ellas y estuvo a punto de destrozar un comercio histórico.

4. Presiones ambientales combinadas y daños ecosistémicos irreversibles

La situación es más compleja todavía, porque la acidificación se está incrementando a velocidad mucho mayor en algunas regiones, y no aparece como el único proceso que avanza. El calor persistente en la superficie desencadena la desoxigenación del agua y también se traduce en un drástico recorte en los aportes de nutrientes imprescindibles. En la combinación de la acidez creciente con olas de calor marinas prolongadas, las presiones ambientales compuestas asfixian arrecifes, bosques subacuáticos de algas y pesquerías de costa. El cambio de la composición química de los océanos afecta a todo el mundo. 

¿Te ha servido este artículo?

Recibe cada semana lo que de verdad importa

Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.

Temas: Última hora
Luz Redactora
Luz Vaquero es una redactora destacada por su estilo claro y cuidado, capaz de transformar temas complejos en contenidos accesibles y atractivos. Con un enfoque riguroso y creativo, aporta calidad y cercanía a cada texto, conectando eficazmente con sus lectores.

Más en Ecoportal