Cada 4 de marzo se celebra el Día Mundial contra la Obesidad, y en México este es importante en virtud del elevado porcentaje de la población que se ve afectado por esta enfermedad. Al respecto, Martí Batres reflexiona sobre las causas reales de la prevalencia de este mal en el país.
El director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), conversó este martes sobre el compromiso del gobierno mexicano con el establecimiento de un modo de vida saludable. De modo que, la obesidad debe ser abordada desde los hábitos que la ocasionan.
Hay que revisar el modelo económico para erradicar las enfermedades
Pra Batres, las condiciones como la obesidad no pueden ser achacadas a la persona como responsabilidad exclusiva, pues el individuo se desenvuelve y toma decisiones influido por un entorno específico según el cual ciertos patrones de conducta son los aceptables. Desde ese punto de vista, considera que es el modelo económico liberal quien promueve de manera deliberada la obesidad.
Al ser globalizada la industria alimenticia y farmacéutica, se hizo masiva la producción de alimentos cargados en azúcares y grasas, que fueron desplazando a la nutrición tradicional y el reconocimiento de la dieta como parte de la cultura. Sumado a esto, el sistema de salud quedó rezagado al no conocer las dolencias derivadas del esquema nutricional, como el aumento de presión y la obesidad que avanzaron rápidamente sobre la población.
Adicionalmente el abaratamiento y accesibilidad de los ultraprocesados y la comida chatarra ha llevado a la ciudadanía a inclinar los patrones de consumo hacia estos productos. Basando su decisión de consumo en aspectos relacionados con la renta y la facilidad en contraposición con el cuidado de la salud.
Adecuar el sistema de salud para prevenir y atender la obesidad
Otro de los aspectos resaltados por el director del ISSSTE es la adecuación del sistema de salud orientándolo a la prevención más que a la atención de las comorbilidades de la obesidad. En este sentido, destacó que uno de los objetivos principales del Plan de 25 puntos para la transformación del ISSSTE es promover un estilo de vida saludable entre los trabajadores del sector público en México.
Así mismo, conversó sobre el Programa de Prevención y Regresión del Sobrepeso y la Obesidad (PPRESyO) mediante el cual se brinda la atención primaria y permanente por equipos multidisciplinarios tanto a los trabajadores como a sus familiares. Además de la atención primaria los trabajadores cuentan con servicios especializados a los que son referidos tras la detección de otras enfermedades asociadas o no con la obesidad.
Recomendaciones generales para la prevención
Para Batres, la atención de la obesidad debe considerarse un asunto de «justicia social», toda vez que es una enfermedad que afecta al 70% de los adultos mexicanos. Lograr una perspectiva en la que se deje de normalizar la obesidad como condición secundaria y se entienda como un problema de salud pública que amerita el concurso de todos, el Estado, la empresa y la ciudadanía.
De ese modo, señaló que el personal afiliado al ISSSTE cuenta con recomendaciones individuales dentro del PPRESyO orientadas más que a la nutrición saludable a la incorporación de hábitos que impacten en la vida cotidiana, como el ejercicio, la selección de los alimentos a partir de su contenido y evitar la adquisición compulsiva de productos ultraprocesados.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



