Las ballenas azules pigmeas del océano Índico oriental pasan buena parte del día buscando alimento. Por la noche, en cambio, cantan mucho más.
Un equipo de investigadores australianos encontró una relación entre ambas actividades después de analizar grabaciones submarinas y datos sobre las inmersiones de estos animales.
El descubrimiento podría ayudar a conocer sus zonas de alimentación sin necesidad de seguirlas constantemente en el océano.
Por qué las ballenas azules pigmeas cantan más durante la noche
El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad Curtin, en Australia, y publicado en la revista Royal Society Open Science.
El equipo analizó grabaciones submarinas y datos de inmersión de 12 ballenas. En total, reunió 130,1 días de registros acumulados para conocer mejor sus hábitos.
Encontraron que estos animales suelen alimentarse durante el día. Se sumergen para capturar krill, unos pequeños crustáceos que forman parte de su dieta, y mientras buscan comida cantan menos.
Por la noche ocurre lo contrario. Como dedican menos tiempo a alimentarse, los cantos se vuelven más frecuentes.
Este comportamiento se observó durante periodos de hasta tres meses en Perth Canyon, una zona donde estas ballenas se reúnen para alimentarse.
Andrew Davenport, uno de los investigadores, lo comparó con algo cotidiano: cuando estamos comiendo, hablamos menos. Con las ballenas parece pasar algo parecido.
Cómo pueden ayudar sus cantos a identificar las zonas de alimentación
Esta diferencia entre el día y la noche puede servir para conocer mejor los hábitos de las ballenas.
Si en una zona se escuchan muchos más cantos durante la noche, podría ser una señal de que los animales pasan buena parte del día buscando alimento.
No significa que cada sonido permita saber qué está haciendo una ballena. Lo que interesa a los investigadores es comparar los cantos registrados a distintas horas para encontrar un patrón.
Para hacerlo, utilizan hidrófonos, unos micrófonos que se colocan bajo el agua y pueden permanecer allí durante meses.
Así pueden registrar los sonidos de las ballenas incluso cuando no hay barcos cerca y comparar su actividad en distintas épocas del año.
Esta información puede ayudar a reconocer los lugares que frecuentan durante la temporada de alimentación.
Por qué escuchar a las ballenas puede facilitar su protección
Saber dónde se alimentan las ballenas también puede ayudar a protegerlas.
El tráfico de grandes embarcaciones, por ejemplo, genera ruido bajo el agua que puede interferir con su comunicación. Además, existe el riesgo de que sufran colisiones con barcos.
Conocer las zonas y épocas en que estos animales suelen alimentarse podría ayudar a las autoridades a evaluar medidas para reducir esos riesgos.
Los hidrófonos permiten reunir información durante largos periodos sin necesidad de acercarse constantemente a las ballenas, aunque este método también tiene sus límites.
Escuchar sus cantos no permite saber exactamente cuántos animales hay en una zona ni cuándo se alimenta cada uno. Tampoco se puede asegurar que otras especies tengan los mismos hábitos.
Por ahora, los investigadores comprobaron que existe una relación entre los horarios de alimentación y los cantos de las ballenas azules pigmeas.
Esa información podría ser útil para identificar las zonas que utilizan para buscar comida y tenerlas en cuenta al planificar medidas de protección.
Puedes revisar el estudio completo en: Davenport, A. M., Thums, M., Jenner, K. C. S., Jenner, M.-N. M., Ferreira, L. C., Erbe, C., Leadbetter, R., & McCauley, R. D. (2026). Pygmy blue whale feeding drives greater nocturnal than diurnal song production. Royal Society Open Science, 13(10), 260954. https://doi.org/10.1098/rsos.260954
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