Saltar al contenido
viernes, 4 de septiembre de 2026 Edición Estados Unidos · en español
Tecnología

En la principal zona selvática de Nepal, científicos utilizaron diez sensores durante tres meses para registrar las llamadas de alarma de los ciervos cuando un tigre estaba al acecho y gracias a una nueva tecnología lograron convertir estos patrones en un mapa de riesgo del gran depredador

Por Skarlett Soto · 4 septiembre, 2026 · 4:55 p. m. · 5 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
En la principal zona selvática de Nepal, científicos utilizaron diez sensores durante tres meses para registrar las llamadas de alarma de los ciervos cuando un tigre estaba al acecho y gracias a una nueva tecnología lograron convertir estos patrones en un mapa de riesgo del gran depredador
Imagen generada con inteligencia artificial
No te pierdas nadaSíguenos en Google News

Un simple grito en medio del bosque puede ayudar a evitar un encuentro peligroso.

En las zonas donde las casas de los agricultores limitan con la selva, encontrarse de frente con un tigre es un riesgo constante.

Para reducir estos encuentros, un nuevo proyecto utiliza las llamadas de las propias presas como una especie de alarma natural.

Cuando un ciervo detecta el peligro y lanza una llamada de alarma, la tecnología puede reconocer ese sonido y señalar las zonas donde podría haber un gran depredador.

¿Será que escuchar a la naturaleza es la clave para evitar los conflictos con animales salvajes?

Cómo logra la tecnología escuchar el peligro antes de que lo veamos

Cuando un tigre sale a cazar, la selva no se queda callada.

Animales como los monos y varios tipos de ciervos empiezan a lanzar llamadas de alarma para avisar al resto del grupo.

Entre las especies estudiadas, el ciervo chital fue el que respondió de manera más consistente ante la presencia de grandes depredadores.

Un estudio en Nepal demostró que no hace falta llenar la selva de cámaras para obtener información sobre lo que ocurre.

A los investigadores les bastó con colocar diez pequeños sensores acústicos durante tres meses para captar estos avisos.

El sonido tiene una ventaja importante: puede detectarse incluso entre la vegetación o durante la noche.

Gracias a esto, la tecnología pudo procesar las llamadas de alarma y convertirlas en un mapa que mostraba las zonas con mayor riesgo de presencia de tigres o leopardos.

Cómo la tecnología nos ayuda a convivir con un vecino tan peligroso

Lo que se probó en Nepal no es la única iniciativa de este tipo.

En varias zonas rurales de la India también están desarrollando sistemas que escuchan las llamadas de alarma de los animales para detectar la posible presencia de tigres y leopardos cerca de los pueblos.

En lugares cercanos a las reservas de Pench, Umred-Karhandla y Bor, la gente vive muy cerca del hábitat de estos grandes felinos.

La convivencia allí puede ser difícil, porque muchas personas dependen de los recursos que encuentran en las zonas cercanas al bosque.

Para reducir el riesgo de ataques, las autoridades trabajan en un sistema de alerta temprana inteligente.

La idea es usar modelos de inteligencia artificial y enseñarles a distinguir los sonidos de alarma que hacen los animales de la selva cuando detectan a un gran depredador.

En vez de confiar solo en guardabosques o patrullas humanas, que no pueden estar en todas partes al mismo tiempo, esta red de sensores podría vigilar constantemente lo que ocurre en el bosque.

Cuando el sistema reconoce una llamada de alarma compatible con la presencia de un tigre o un leopardo, puede activar una señal.

La idea es que esa señal encienda sirenas y luces en los pueblos cercanos para advertir a los habitantes.

Así, antes de que un agricultor salga a recoger leña o un ganadero lleve a sus animales cerca del bosque, podría saber que existe un mayor riesgo en la zona.

Con esa advertencia, las personas pueden evitar acercarse hasta que el peligro haya pasado.

Equilibrio para una población de tigres en aumento

Esta herramienta llega en un momento muy importante para la protección del medio ambiente.

Nepal ha alcanzado un nuevo récord al aumentar su población de tigres a 429 individuos, superando ampliamente sus objetivos internacionales.

Pero este éxito también trae nuevos desafíos.

Con una población mayor, resulta cada vez más importante vigilar el espacio disponible para estos animales y reducir los posibles conflictos con las comunidades cercanas.

Además, los tigres mayores, heridos o desplazados pueden acercarse a las zonas habitadas cuando tienen dificultades para encontrar o cazar sus presas habituales.

Cuando eso ocurre, aumentan las posibilidades de encuentros con personas. También pueden producirse ataques al ganado y, en los casos más graves, víctimas humanas.

Reducir la necesidad de que los vecinos dependan tanto de los recursos del bosque y cambiar algunos hábitos diarios son pasos importantes para evitar accidentes.

Aquí es donde las redes de escucha inteligentes pueden convertirse en una herramienta útil.

Los proyectos de Nepal e India parten de una idea muy sencilla: la naturaleza ya tiene sus propias señales de alarma. Solo tenemos que aprender a escucharlas y usar la tecnología para entender lo que nos están diciendo.

 

Puedes consultar el artículo completo en: Kershenbaum, A., Markham, A., Root-Gutteridge, H., Smith, B., Anderson, C., McClaughry, R., Chaudhary, R., Vishwakarma, A., Cummins, S., & Dassow, A. (2026). An autonomous network of acoustic detectors to map tiger risk by eavesdropping on prey alarm calls. Remote Sensing in Ecology and Conservation, 12(4), 661–672. https://doi.org/10.1002/rse2.70061

¿Te ha servido este artículo?

Recibe cada semana lo que de verdad importa

Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.

Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

Más en Ecoportal