En medio del intenso debate por los peligros de la inteligencia artificial, la ONU decidió expresar su tajante postura. El día de ayer, Volker Türk, alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, advirtió que la falta de control de esta tecnología ponía en jaque los derechos de las personas, mientras que el secretario general, António Guterres, alerta sobre el aumento de la desigualdad a raíz de la IA.
Un debate cada vez más intenso
Hace unos días, Darío Amodei, CEO de Anthropic, publicó un ensayo en el que pidió ralentizar el desarrollo de la IA por los riesgos que esto conllevaba, algo con lo que Elon Musk de xAI y Sam Altman de OpenAI estuvieron completamente de acuerdo. El riesgo, según destacan los expertos, radica en que, con el rápido avance tecnológico, un enjambre podría tomar el control de toda la red en menos de 12 meses, lo que sería un riesgo para la seguridad internacional.
China no tardó en responder a esta advertencia, resaltando que EE. UU. lleva adelante una guerra de opinión pública y cognitiva contra el país asiático. En esa línea, explicó que el desarrollo de la inteligencia artificial crea un nuevo escenario de rivalidad estratégica para la dominancia global, creando nuevas tensiones globales. Pese a ello, ratifica su postura a favor de la IA, aunque con un enfoque más benevolente y sin competencias maliciosas.
Por su parte, el presidente Donald Trump aseguró que las advertencias contra la IA forman parte de una estrategia maliciosa que busca demonizar esta herramienta. Frente a ello, advirtió que EE. UU. seguirá firme con su objetivo de dominancia tecnológica y no prestará atención a teorías conspirativas que solo favorecen a China. «Quien gana la IA, gana. Nosotros estamos liderando a China y a todos los demás», sentenció.
La postura de la ONU
Tras las declaraciones de Donald Trump y los líderes chinos, el alto comisionado de la ONU, Volker Türk, brindó una visión más alarmista respecto a la IA. El funcionario resaltó que el desarrollo irrestricto de esta tecnología, más que nada la inteligencia artificial agéntica, pone en riesgo los derechos humanos más básicos, como la vida, la seguridad, la privacidad y la salud.
Según explicó, la capacidad de ese tipo de IA para tomar decisiones autónomas puede afectar desde el suministro de agua hasta desbloquear las barreras que impiden el uso de armas nucleares. Es que cualquier fallo en su sistema podría paralizar servicios esenciales, desestabilizar infraestructuras críticas a lo largo de todo el mundo, fracturar comunicaciones y hasta afectar el funcionamiento de las instituciones democráticas.
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la inteligencia artificial representa un gran riesgo para los avances conseguidos hasta ahora. Desde su punto de vista, la falta de control y el hecho de estar solo en manos de unos pocos aumenta la desigualdad y representa un mayor riesgo para las poblaciones en desarrollo. Es por eso que está de acuerdo con un mayor control sobre el desarrollo de esta herramienta.
«La inteligencia artificial podría comprimir décadas de desarrollo en años, pero su poder reside en unas pocas empresas y en unos pocos países», aseveró. Y en esa misma línea, destacó las consecuencias de la falta de control respecto a esta tecnología: «Sin control, la división de la IA ampliará todas las demás divisiones, tanto en ingresos como en oportunidades, en seguridad y en soberanía», aseveró.
Dificultades actuales
Para los representantes de la ONU, el control sobre esta tecnología es la única forma de evitar graves consecuencias para la sociedad. No obstante, existen algunas dificultades que complican esta tarea. «Ningún país está en condiciones de regular por sí solo una tecnología de tal alcance», aseveró, instando a crear un marco regulatorio global que no ponga al progreso tecnológico por encima de los derechos de las personas.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



