¿Cómo las especies invasoras han contribuido con las extinciones registradas en el mundo?

La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES) ha publicado su primer informe global sobre especies invasoras exóticas. El documento destaca que 218 de estas especies han provocado la extinción de 1.215 especies de plantas y animales en todo el mundo.

Efectos nocivos de las especies invasoras exóticas

Uno de los mensajes clave de una investigación realizada en 2023 es que las especies invasoras exóticas representan una grave amenaza para la naturaleza, los servicios que ella presta a la vida humana y la calidad de vida.

El documento menciona que debido a las actividades humanas, más de 37.000 especies de plantas y animales han ingresado a diferentes regiones del mundo, de las cuales 3.500 especies son consideradas invasoras por su impacto negativo sobre las especies y ecosistemas nativos.

Estos impactos incluyen cambios en las características del ecosistema (27% de los impactos reportados), competencia de recursos con otras especies (24%), depredación de animales nativos (18%) y herbivoría o consumo de plantas (12%).

Especies invasoras: el caso de los castores en Patagonia

Uno de los casos comentados en la publicación involucró a castores en la Patagonia de Chile y Argentina. “Los castores construyen represas y cambian ecosistemas enteros“.” El profesor Sven Bacher, coautor del informe y profesor de la Universidad de Friburgo en Suiza, dijo que no es sólo una especie la que se ve directamente afectada sino toda la comunidad de especies.

De hecho, los castores son una de las especies incluidas en una serie de informes de especies invasoras publicados por Mongabay Latam en 2022-2023. Hoy en día, su número absoluto se estima entre 100.000 y 150.000 individuos, aunque se atribuye mayor importancia a la invasión que afectó a todas las cuencas hídricas de Tierra del Fuego.

Los árboles de la Patagonia –coihues, lengas, ñires, raulíes y otros– pertenecen al género Nothofagus, no puede vivir en humedales y demoran en crecer varias décadas. En cambio, los pinos en Estados Unidos y Canadá tardan cinco años en crecer”, dijo Alejandro Valenzuela,  bioecólogo especializado en manejo de especies invasoras e investigador adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina. 

El resultado fue devastador: en cuanto se drenaron los embalses creados por los castores, el bosque fue sustituido por pastos, algunos de los cuales también eran exóticos, convirtiéndolo en la llamada “pradera de los castores“.

El continente americano se encuentra entre los sitios más vulnerables a los problemas de las invasiones biológicas, concentrándose allí el 34% de los impactos reportados en el informe de IPBES. Le siguen Europa y Asia Central con un 31%, Asia-Pacífico con un 25% y África con un 7%.

Ecoportal.net

Con información de: https://es.mongabay.com/

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