El proceso que enfrenta Ovidio Guzmán López en Estados Unidos hizo que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum se expresará al respecto. En su rueda de prensa más reciente, la mandataria federal no dudó en calificar como irrespetuosas las críticas que lanzó Jeffrey Lichtman, el abogado defensor del hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que su gobierno no tolera descalificaciones de ese tipo, pues considera que vulneran la investidura presidencial. A su juicio, resulta inapropiado que un litigante cuestione la forma en que México maneja asuntos que corresponden a su soberanía y a sus instituciones de justicia.
La mandataria recordó que, en este caso, la Fiscalía General de la República es la única instancia autorizada para intervenir, dejando claro que su administración no hace acuerdos al margen de la ley con personas bajo proceso penal.
El letrado Lichtman lanza nuevas acusaciones
Del otro lado, Jeffrey Lichtman no dejó pasar las palabras de Sheinbaum. Al concluir la audiencia en Chicago donde su cliente se declaró culpable, el abogado respondió ante medios y en redes sociales. Su mensaje fue directo: para él, la idea de que México debía ser incluido en la negociación con Estados Unidos carece de sentido.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Lichtman volvió a cuestionar al gobierno mexicano, en donde aseguró que Sheinbaum actúa más como vocera de intereses criminales que como representante de un Estado que combate al narcotráfico.
«Puede convocar tantas conferencias de prensa apresuradas como quiera, pero el pueblo mexicano (y yo mismo) sabemos que actúa más como el brazo de relaciones públicas de una organización narcotraficante que como la líder honesta que merece el pueblo mexicano. Tendré más que decir al respecto en breve», sentenció el letrado.
El contexto detrás del conflicto judicial de Ovidio
Todo comenzó cuando Ovidio Guzmán admitió su responsabilidad ante la Corte Federal del Distrito Norte de Illinois. El hijo de “El Chapo” enfrenta cuatro cargos relacionados con tráfico de drogas, dos en Illinois y otros dos en Nueva York. Esta declaración selló un acuerdo legal entre su defensa y el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El gobierno de México se mostró incómodo por no haber sido notificado sobre los términos de dicho acuerdo. Sheinbaum aprovechó para poner en duda la coherencia de la política estadounidense, que califica como terroristas a los cárteles pero negocia con sus líderes.
En medio de este escenario, la presidenta fue clara: su gobierno no establece pactos fuera de la ley, ni vínculos de complicidad. La mandataria también destacó que la Fiscalía General de la República es la única institución facultada para intervenir en estos casos pero anunció que la FGR publicará una postura oficial sobre el tema en las próximas horas.
El antecedente de Cienfuegos: es un caso recordado
Para sustentar sus dichos, Lichtman trajo a colación el caso del ex secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos pero también recordó cómo Estados Unidos imputó cargos contra Cienfuegos por supuestos vínculos con grupos criminales, pero posteriormente lo repatrió a México.
Una vez en territorio nacional, el exfuncionario fue exonerado rápidamente. Además, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador llegó a señalar que la DEA había fabricado pruebas. Según Lichtman, «se le acusó de proteger a miembros del narco, y después de que se impusieran cargos al general Cienfuegos, se insistió en que volviera a México, porque México quería someterlo a proceso».
El abogado recalcó que en ese caso, México divulgó información confidencial violando un tratado bilateral siendo que para él, la historia de Cienfuegos ejemplifica la desconfianza que existe entre ambos países cuando se trata de cooperación judicial, pero el hijo de «El Chapo», Ovidio Guzmán, se declara culpable, en temas de crimen organizado.
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