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Motor

Ford imaginó el futuro en los años 60 con un auto tan avanzado que varias de sus tecnologías tardaron décadas en hacerse realidad

Por Skarlett Soto · 27 julio, 2026 · 8:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Ford imaginó el futuro en los años 60 con un auto tan avanzado que varias de sus tecnologías tardaron décadas en hacerse realidad
Fuente: Ford
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En los años 60, Ford imaginó un vehículo con tecnologías que hoy nos resultan familiares: una pantalla, un sistema de navegación y un mando de dirección que reemplazaba al volante tradicional.

Puede parecer difícil de creer, pero esa idea nació hace más de seis décadas.

En esa época, los ingenieros de Ford diseñaron un vehículo conceptual que parecía adelantado a su tiempo.

Sin embargo, por alguna razón, el proyecto quedó en el olvido.

Pero ¿cómo es posible que una idea tan adelantada a su época nunca llegara a producirse?

Cuál es la historia de este vehículo de Ford

En la Exposición Universal de Nueva York de 1964, la marca presentó el Ford Aurora.

No era un modelo pensado para llegar a los concesionarios, sino un vehículo conceptual con el que Ford quería mostrar hasta dónde podía llegar la imaginación de sus diseñadores.

El Ford Aurora era un vehículo familiar de grandes dimensiones. Su objetivo era convertir los viajes largos por carretera en una experiencia mucho más cómoda y lujosa.

Después de aparecer en algunas ferias, el vehículo desapareció de la escena pública y quedó guardado entre los archivos históricos de la compañía.

Más de seis décadas después, el Ford Aurora volvió a captar la atención por un motivo muy distinto.

El equipo de archivos de Ford utilizó inteligencia artificial y los planos originales del vehículo para recrearlo en un comercial con estética retrofuturista.

La intención era mostrar cuántas de las ideas imaginadas en 1964 terminaron convirtiéndose, con el paso del tiempo, en tecnologías reales.

Entre sus propuestas más llamativas estaban un techo de cristal que podía pasar de opaco a transparente con solo pulsar un botón.

En lugar del volante tradicional, utilizaba una barra de dirección.

También incorporaba un sistema que mantenía orientado un mapa del recorrido según avanzaba el vehículo, y un interior dividido en distintos espacios con sofás curvos y un compartimento refrigerado para bebidas.

La tecnología que el Aurora anticipó en 1964

Sus dimensiones ayudan a entender la ambición del proyecto.

Como destacan en Ford, From The Road, el Aurora medía más de 5,7 metros de largo, una longitud superior a la de muchos SUV de gran tamaño actuales.

Aurora
Una de las características del Aurora sería un sistema de navegación, una idea muy adelantada para la época.

Ese espacio permitió a los diseñadores crear un interior que recordaba más al salón de una casa que al habitáculo de un automóvil.

Contaba con aire acondicionado por zonas, compartimentos refrigerados, un sistema de entretenimiento para los pasajeros traseros y asientos giratorios.

Pero lo más llamativo estaba en las soluciones tecnológicas que proponía.

Décadas antes de que la navegación satelital llegara al público, el Aurora incorporaba un sistema que mantenía orientado el mapa del tablero conforme avanzaba el vehículo.

También utilizaba un cristal que podía pasar de opaco a transparente y una barra de dirección curva que recuerda a soluciones vistas hoy en vehículos como el Tesla Cybertruck.

Incluso disponía de un espacio pensado para que los niños viajaran y jugaran separados del resto del habitáculo mediante un panel de cristal.

La idea era convertir los viajes largos en una experiencia mucho más cómoda para toda la familia.

Del prototipo de los 60 a la realidad actual

Si Ford decidiera fabricar hoy el Aurora adaptándolo a las tecnologías actuales, el resultado probablemente seguiría siendo muy parecido a la idea original.

En lugar del mapa mecánico del tablero, probablemente incorporaría grandes pantallas digitales con navegación satelital.

Los compartimentos refrigerados, los sistemas de entretenimiento para los pasajeros traseros y los techos de cristal con opacidad regulable ya forman parte del equipamiento de algunos vehículos de alta gama.

La barra de dirección podría adaptarse a los actuales sistemas electrónicos que ajustan la respuesta según la velocidad del vehículo.

Es posible que elementos como los sofás curvos o la zona de juegos infantil tuvieran que modificarse para cumplir con las normas de seguridad actuales.

Sin embargo, la idea que inspiró al Aurora sigue vigente: convertir el automóvil en un espacio pensado para las personas y no solo en un medio de transporte.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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