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Tecnología

Durante una expansión peligrosa de pitones birmanas, Florida desplegó 120 conejos robóticos en los Everglades que emitían calor, olor y movimientos, y servían como cebo para detectarlas y combatirlas

Por Skarlett Soto · 27 agosto, 2026 · 6:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Durante una expansión peligrosa de pitones birmanas, Florida desplegó 120 conejos robóticos en los Everglades que emitían calor, olor y movimientos, y servían como cebo para detectarlas y combatirlas
Imagen generada con inteligencia artificial
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A primera vista parecen peluches inofensivos. Pero dentro tienen un sistema que emite calor, un mecanismo de movimiento y hasta un olor que simula a una presa viva.

El Parque Nacional de los Everglades, en Florida, vive una tragedia silenciosa.

La culpable es la pitón birmana, una gran serpiente que se esconde tan bien que es muy difícil encontrarla a simple vista.

Hartos de buscar sin éxito entre la vegetación y el barro, los biólogos decidieron probar algo diferente: desplegar 120 conejos robóticos en el pantano para atraer a las serpientes y facilitar su captura.

¿Podrá la tecnología engañar a uno de los depredadores más difíciles de encontrar de la zona?

Cómo funcionan los conejos robóticos diseñados para engañar a las pitones

El Distrito de Gestión del Agua del Sur de Florida y la Universidad de Florida buscan solucionar el problema con un grupo de 120 conejos robóticos.

Pueden parecer peluches tiernos, pero en su interior esconden un sistema tecnológico que les permite imitar algunas características de los conejos de pantano.

Los dispositivos emiten un calor similar al de un animal vivo, desprenden un olor capaz de atraer a las serpientes y realizan movimientos para parecerse todavía más a una presa real.

Cada conejo robótico funciona con energía solar, lo que permite activarlo o apagarlo desde lejos según sea necesario.

Los científicos colocan estos conejos en recintos especiales con cámaras que vigilan la zona y envían imágenes.

Cuando una cámara detecta una pitón acercándose al cebo, envía una alerta a los biólogos para que un cazador especializado pueda ir a capturar la serpiente.

Por qué fue necesario recurrir a señuelos artificiales en el pantano

Antes ya se habían utilizado conejos vivos como cebo en las zonas de monitoreo.

Pero un conejo es un ser vivo que necesita agua, comida y cuidados, por lo que mantenerlos en una zona pantanosa resultaba caro y complicado.

Por eso surgió la idea de reemplazarlos por señuelos robóticos.

Cada conejo mecánico cuesta aproximadamente 4000 dólares, pero puede permanecer durante mucho más tiempo en el lugar sin necesitar los cuidados de un animal vivo.

No se sabe exactamente cuántas pitones birmanas viven actualmente en Florida. Las estimaciones hablan de decenas de miles y algunas llegan hasta los 300 000 ejemplares.

El problema es que las pitones tienen pocos enemigos naturales capaces de controlar su población en este ecosistema.

Su impacto sobre la fauna local ha sido enorme. En algunas zonas de los Everglades, las poblaciones de pequeños mamíferos se han desplomado desde la expansión de estas serpientes.

Por eso encontrarlas antes de que sigan reproduciéndose se ha convertido en una prioridad.

Los conejos robóticos no pretenden resolver por sí solos el problema. Son una herramienta más para atraer a las pitones hasta puntos vigilados donde puedan ser detectadas y retiradas.

Qué otras medidas se aplican en Florida para detener esta plaga

Desde el año 2000, biólogos y cazadores han logrado retirar más de 23 000 pitones de Florida.

Las autoridades permiten capturarlas durante todo el año en determinadas tierras públicas y privadas como parte de los esfuerzos para reducir su población.

Además, cada año se organiza el Florida Python Challenge.

Es una competencia en la que participan cazadores de diferentes partes del país para encontrar y retirar pitones de los humedales.

En una de las últimas ediciones participaron más de 900 personas procedentes de 30 estados y se capturaron cientos de ejemplares.

Aunque las pruebas con los conejos robóticos todavía están en desarrollo, los biólogos esperan que esta tecnología pueda complementar todos esos esfuerzos.

Todavía es demasiado pronto para saber si los 120 señuelos serán capaces de marcar una diferencia importante.

Pero la idea es sencilla: si encontrar una pitón escondida entre la vegetación resulta extremadamente difícil, quizá sea más efectivo hacer que sea ella la que se acerque.

Ahora queda por comprobar si estos falsos conejos pueden engañarlas suficientes veces como para convertirse en una herramienta útil en la lucha por recuperar los Everglades.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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