Los tsunamis son considerados uno de los desastres naturales más peligrosos por su potencial catastrófico sobre las regiones costeras. Frente a ello, la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR, por sus siglas en inglés) impulsa estrategias integrales para garantizar la resiliencia de las comunidades frente a estos eventos, en las que aborda políticas públicas, inversiones en infraestructura y planificación social.
Predicciones alarmantes
El Foro Económico Mundial presentó un informe con datos alarmantes respecto al vínculo entre la crisis climática y los tsunamis. Según la información recopilada, el aumento de las temperaturas altera factores geológicos y oceánicos que derivan en consecuencias como el deshielo y el aumento del nivel del mar, lo que crea condiciones propicias para la aparición de este tipo de eventos.
Si bien las investigaciones descartan influencia sobre su principal causa, que son los terremotos tectónicos, alteran dinámicas que potencian el riesgo y la frecuencia de este evento. Puso como ejemplo el aumento del nivel del mar, fenómeno que eleva la base en la que viajan las olas. Esto potencia el alcance de las perturbaciones, afectando zonas que antes se consideraban seguras.
Los deslizamientos de tierras o el colapso de laderas a raíz del derretimiento de los glaciares también son factores que impulsan la aparición de estos eventos. A medida que aumentan las temperaturas, la superficie congelada comienza a disminuir, lo que deriva en laderas inestables, desprendimiento de hielo en los polos o los reconocidos tsunamis de montaña.
Todos estos datos toman aún mayor relevancia con las predicciones realizadas por la ONU en 2020, en las que advirtió que la mitad de la población mundial viviría en zonas propensas a tsunamis para el 2030. Frente a ello, propuso reforzar las estrategias de mitigación del impacto, con el objetivo de garantizar la resiliencia de las comunidades costeras.
Estrategias de la UNDRR
La UNDRR es la encargada de crear las estrategias y unificar las planificaciones internacionales para enfrentar este futuro catastrófico. En el marco del Día Mundial de Concientización sobre los tsunamis 2026, la oficina de la ONU presentó nuevas medidas para reforzar la seguridad de las comunidades frente a estos fenómenos. La propuesta presentada integra políticas, tecnología, inversiones y educación.
En primer lugar, las autoridades remarcan la importancia de reconocer las señales de alerta naturales que advierten sobre la llegada de estos fenómenos. Además, con ayuda de los sistemas de alerta, la ciencia y la tecnología, las comunidades podrán actuar en consecuencia con mayor margen de tiempo. No obstante, esto podría resultar inútil sin una preparación previa.
La UNDRR destaca que la preparación es poder, por lo que exige una planificación exhaustiva que integre políticas públicas, inversiones en infraestructura y educación para que la sociedad sepa actuar en momentos de crisis. Asimismo, resulta esencial crear rutas de evacuación, acordar puntos de encuentro y tener listos suministros esenciales. Los simulacros son muy útiles para preparar estas acciones.
En este marco, es muy importante que la preparación sea inclusiva y proteja a todos, incluidas personas con discapacidad, niños, adultos mayores, turistas y migrantes. Para ello, la planificación debe ser clara, accesible y tiene que estar apoyada con instrumentos políticos y legislativos que permitan garantizar una protección general.
Datos del informe
El informe de la UNDRR presenta datos que revelan los beneficios de llevar adelante una planificación contra los tsunamis. Según expusieron, la implementación de sistemas de alerta temprana ofrece beneficios anuales de entre US$4000 y US$36 000 por cada US$1000 invertidos anualmente, lo que incluye aproximadamente 23 000 vidas salvadas cada año.
Además, el acceso universal a estas alertas de riesgo reduce un 20 % las pérdidas materiales, evitando daños valuados en US$13 000 millones. Esto deriva en beneficios para el bienestar de US$22 000 millones al año. No obstante, esto solo podrá alcanzarse con una agenda centrada en las personas, acompañada de políticas sólidas y un mayor financiamiento.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



