El agua fría suele ser buena para los peces, pero ¿qué pasa cuando está demasiado fría?
Eso fue lo que ocurrió durante años en el río Sultan, en Washington.
La central hidroeléctrica Jackson utilizaba agua del fondo del embalse Spada para generar electricidad. El problema era que esa agua llegaba al río mucho más fría de lo habitual.
Los estudios encontraron que las truchas arcoíris desovaban casi un mes más tarde y crecían más lentamente.
Para cambiar esta situación, la empresa pública Snohomish County PUD instaló un sistema que permite regular la temperatura del agua según la época del año.
Y lo interesante es que no siempre necesita calentarla.
Cómo la presa consigue regular la temperatura del río
La solución aprovecha algo que ocurre de forma natural en el embalse Spada.
Entre abril y octubre, el sol calienta el agua de la superficie, mientras que las capas más profundas permanecen frías.
El sistema permite recoger agua de distintas profundidades y mezclarla para conseguir la temperatura que necesita el río.
El proyecto se desarrolló en dos etapas. Primero comenzó a liberar agua más templada durante la primavera y después incorporó tomas a diferentes profundidades para controlar mejor la mezcla.
El agua seleccionada llega por una tubería hasta la base de la presa Culmback, donde puede mezclarse con el flujo más frío antes de salir al río.
El sistema comenzó a funcionar en 2018.
Además, cuenta con estaciones de monitoreo río abajo que permiten conocer la temperatura del agua y ajustar las descargas cuando es necesario.
Así, la presa puede liberar agua más templada en primavera y aprovechar las capas frías en otras épocas del año.
Qué cambios observaron en las truchas después de regular el agua
Antes de instalar el sistema, las truchas arcoíris tenían un problema: el agua era tan fría que retrasaba su reproducción y dificultaba su crecimiento.
Por eso, una de las primeras medidas fue aumentar la temperatura del agua durante la primavera.
Según el Snohomish County PUD, los resultados del monitoreo muestran que las truchas ahora pasan más días dentro de las temperaturas adecuadas para su desarrollo y alcanzan mayores tamaños.
Es una señal positiva, aunque todavía hay algunas cuestiones que no están del todo claras.
Por ejemplo, la información publicada no permite saber exactamente cuánto se adelantó el desove después de instalar el sistema.
También hay que tener en cuenta que el crecimiento de los peces no depende solo de la temperatura. Influyen el alimento disponible, el caudal y las condiciones del lugar donde viven.
Por eso, no se puede atribuir toda la mejora observada únicamente a la regulación del agua.
Aun así, el sistema permite corregir parte de un problema que llevaba años afectando al río.
Por qué los salmones necesitan agua más fría en otoño
Lo curioso es que el agua más templada que necesitan las truchas en primavera no es la mejor opción para todos los peces durante el resto del año.
En otoño, los salmones chinook y coho regresan al río Sultan para reproducirse y necesitan temperaturas más frías.
Por eso, la presa no puede limitarse a liberar agua cálida.
El sistema permite aprovechar las capas profundas del embalse cuando hace falta enfriar el río, sin perder la posibilidad de utilizar agua más templada en primavera.
También puede liberar agua fría durante episodios de calor intenso o sequía, cuando las temperaturas elevadas pueden perjudicar a los peces.
De esta manera, la central puede ajustar sus descargas según la temporada y las condiciones del río.
El caso del Sultan muestra que no siempre se trata de conseguir agua más fría o más caliente, sino de encontrar la temperatura adecuada para cada momento.
Y con este sistema, la presa puede seguir generando electricidad mientras reduce parte de los efectos que sus descargas tienen sobre los peces.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



