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Energía

Seattle acordó invertir más de US$1000 millones en sus tres represas del río Skagit para construir pasos para salmones y restaurar hábitats

Por Skarlett Soto · 18 octubre, 2026 · 8:55 p. m. · 5 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Seattle acordó invertir más de US$1000 millones en sus tres represas del río Skagit para construir pasos para salmones y restaurar hábitats
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Durante casi un siglo, las represas del río Skagit han llevado electricidad a los hogares de Seattle.

Pero hay un problema que lleva décadas sin resolverse.

Los salmones no pueden atravesar estas enormes construcciones para llegar a ciertas zonas del río, algo que preocupa desde hace años a las tribus indígenas de la región.

Ahora, después de muchas negociaciones, Seattle llegó a un acuerdo con las tribus Upper Skagit, Sauk-Suiattle y Swinomish.

La ciudad destinará aproximadamente US$979 millones para facilitar el paso de los peces y otros US$200 millones para recuperar hábitats del río.

Y una de las soluciones que están considerando es bastante particular.

Transportar salmones en camiones para ayudarlos a superar las represas.

Cuál es el problema en Seattle y por qué es tan grave

Las represas Ross, Diablo y Gorge forman parte del sistema que produce electricidad para Seattle desde hace casi cien años.

El problema es que también interrumpen el recorrido natural de los peces.

Durante mucho tiempo, Seattle City Light, la empresa eléctrica municipal, sostuvo que los salmones no habían llegado históricamente a ciertas zonas de la parte alta del río debido a barreras naturales.

Pero las tribus de la región cuestionaron esa explicación.

A lo largo de los años presentaron testimonios y otras evidencias sobre la presencia histórica de salmones en esos lugares.

Y para estas comunidades no se trata solamente de recuperar una especie.

El salmón forma parte de su alimentación, su cultura y sus tradiciones.

Por eso llevan décadas reclamando medidas que permitan recuperar el acceso de los peces a distintas partes del río.

Finalmente, en medio del proceso para renovar las licencias federales de las represas, Seattle y las tres tribus alcanzaron un acuerdo.

Las construcciones no serán retiradas y seguirán produciendo electricidad.

Pero la ciudad tendrá que poner en marcha medidas para facilitar el paso de los peces y mejorar las condiciones del río.

Qué harán para que los salmones vuelvan a cruzar el río

Aquí aparece una de las partes más curiosas del acuerdo.

Como las represas son demasiado grandes para que los salmones puedan atravesarlas por sus propios medios, el plan contempla sistemas para capturarlos y transportarlos alrededor de las barreras.

Una de las opciones es utilizar camiones.

Los peces jóvenes, que necesitan bajar hacia el océano Pacífico, podrían ser recogidos y trasladados para que continúen su recorrido río abajo.

Y cuando los salmones adultos regresen del mar para reproducirse, también podrían ser transportados hacia las zonas situadas por encima de las represas.

Estos sistemas todavía deberán desarrollarse y comprobarse, pero la intención es que los peces puedan volver a recorrer tramos del río a los que hoy no tienen acceso.

Para hacerlo, la ciudad de Seattle prevé invertir alrededor de US$979 millones.

Además, destinará unos US$200 millones a recuperar hábitats que se han visto afectados con el paso del tiempo.

Una de las medidas más importantes será devolver un caudal permanente a un tramo de aproximadamente 3,2 kilómetros del río Gorge.

Desde la década de 1920, gran parte del agua de ese sector se desvía para producir electricidad.

Con el nuevo acuerdo, la ciudad se comprometió a mantener agua circulando por ese tramo durante todo el año.

Para las tribus indígenas, recuperar estos lugares también significa recuperar parte de su relación histórica con el río.

¿Cuánto costará el acuerdo y qué pasará con la electricidad?

Todo este plan requiere una inversión importante.

Solo las medidas para facilitar el paso de los peces y restaurar hábitats suman más de US$1100 millones.

Pero el compromiso total de Seattle City Light será mucho mayor.

La empresa calcula que la nueva licencia de las represas costará aproximadamente US$4000 millones durante los próximos 50 años.

Ese dinero no se destinará únicamente a los salmones.

También cubrirá mejoras en las instalaciones, mantenimiento y otras medidas necesarias para seguir operando las represas.

Y hay algo que seguramente les interesará a los habitantes de Seattle.

Parte de esos costos se reflejará en las facturas de electricidad

Según las estimaciones municipales, los compromisos del proyecto Skagit tendrán un impacto medio anual cercano al 0,5 % en las tarifas entre 2027 y 2032, aunque el aumento no será igual todos los años.

Mientras tanto, las tres represas continuarán funcionando y produciendo electricidad.

La diferencia es que ahora existe un acuerdo que establece medidas concretas para reducir algunos de sus efectos sobre el río.

Después de tantos años de reclamos, las tribus y Seattle consiguieron ponerse de acuerdo sobre cómo avanzar.

Pero todavía queda mucho trabajo.

Habrá que construir los sistemas para transportar a los peces, recuperar los hábitats y comprobar si todo eso realmente ayuda a que los salmones vuelvan a llegar a las zonas del río que hoy tienen bloqueadas.

Y eso llevará tiempo.

Por ahora, lo importante es que las medidas ya forman parte de un compromiso que deberá cumplirse durante los próximos años.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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