Saltar al contenido
miércoles, 4 de noviembre de 2026 Edición Estados Unidos · en español
Economía

El PNUMA lanza una guía para desarrollar economías azules sostenibles y resilientes

Por Luz Vaquero · 4 noviembre, 2026 · 5:38 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
El PNUMA lanza una guía para desarrollar economías azules sostenibles y resilientes
Búsqueda de GoogleAñadir como fuente preferida→

La economía de los océanos alcanzó en 2023 un valor récord de US$2,2 billones, representando en torno a un 7 % del comercio mundial. Sin embargo, este colosal motor financiero y biológico está en peligro de extinción. El exceso de pesca, la contaminación y la acidificación provocados por el cambio climático han llevado los ecosistemas litorales, oceánicos y de aguas interiores a un punto de saturación. Ante la advertencia científica de que la simple extracción de recursos ya no es un modelo que sea sostenible, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha comenzado a implementar el Marco de Transición hacia una Economía Azul Sostenible, una herramienta normativa encargada de ayudar a los gobiernos a incluir la preservación ecológica dentro de sus presupuestos y planes de desarrollo de largo plazo.

La dificultad de la fragmentación institucional y financiera

El obstáculo fundamental a la hora de salvaguardar este extenso recurso natural reside en la fragmentación muy acentuada de la gobernanza en todos los países. Históricamente, los Estados han manejado la economía oceánica mediante una gobernanza aislada, donde agencias sin conexión entre sí rigen la pesca, el transporte marítimo, el turismo, etcétera, de forma independiente. Esta fragmentación burocrática se vuelve fatal si se tiene en cuenta que las actividades terrestres afectan directamente al mar, de hecho, cerca del 80 % de toda la contaminación marina proviene de fuentes instaladas en la tierra firme.

Esta manera de introducir la gestión da lugar a menudo a políticas superpuestas e incluso contradictorias en las que los beneficios económicos en un ámbito, como el turismo costero, llevan a sacrificar para siempre zonas esenciales para la seguridad alimentaria pesquera o la captura de carbono azul. En el mismo sentido, el campo de la financiación oceánica también adolece de la fragmentación institucional. Múltiples mecanismos de financiación globales, regionales y locales operan de forma aislada, desatendiendo el impacto del capital y causando ineficiencias gravitatorias que acaban por frustrar la combinación del desarrollo comercial con la obligación de proteger los ecosistemas.

Estrategias operativas y retorno de la inversión azul

Con la finalidad de contrarrestar este modelo de pura extracción, el nuevo marco del PNUMA le ofrece elementos de acción al diseñar políticas coherentes a lo largo de toda la gama gubernamental. Ole Vestergaard, representante de la subdivisión marina de la misma agencia, llama la atención de modo contundente sobre la posibilidad de que invertir en una buena gobernanza oceánica podría rendir hasta cinco veces más en términos de salud humana, mitigación climática y desarrollo industrial. La transición hace que los Estados deban medir de manera exhaustiva sus ecosistemas de riesgo, acordar una visión compartida con el sector privado y aplicar herramientas punteras como las averiguaciones espaciales marinas.

Un ejemplo de modelo de coordinación contundente es el Fondo Mundial para los Arrecifes de Coral (GFCR). A través de la financiación diluida (blended finance) y una política de alineación alcista estricta, este fondo ha conseguido movilizar de manera masiva el capital privado y los fondos públicos con el fin de inyectar dinero en los proyectos con los arrecifes de coral.

Los pilares fundamentales y la equidad de la comunidad

El marco regulador internacional hace mención de cuatro objetivos insustituibles que ha de alcanzar la verdadera economía azul: la conservación y la restauración activa de los ecosistemas, el afianzamiento de la capacidad de adaptación climática frente a desastres inminentes, la multiplicación de la reducción de los contaminantes mediante la economía circular y la innegociabilidad de la equidad social. Estos objetivos son interdependientes: un ecosistema digno garantiza la seguridad alimentaria y la reducción de la contaminación industrial protege la biodiversidad del mar y la salud de nuestro continente. El PNUMA promueve, en esta nueva transición hacia la sostenibilidad, la equidad en el reparto de beneficios financieros y ecológicos.

¿Te ha servido este artículo?

Recibe cada semana lo que de verdad importa

Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.

Temas: Última hora
Luz Redactora
Luz Vaquero es una redactora destacada por su estilo claro y cuidado, capaz de transformar temas complejos en contenidos accesibles y atractivos. Con un enfoque riguroso y creativo, aporta calidad y cercanía a cada texto, conectando eficazmente con sus lectores.

Más en Ecoportal