El PNUMA lanza una nueva advertencia respecto al sobrepaso climático y la falta de una agenda ambiental sólida por parte de los países. Según explican los expertos, las políticas actuales ponen al mundo en camino hacia los 4,7 ºF este siglo, por lo que instan a los gobiernos a tomar acción urgente para evitar este escenario y mantener el límite de los 2,7 ºF contemplado en el Acuerdo de París.
Punto de no retorno
A través de un nuevo informe, el PNUMA resaltó que el planeta alcanzó un punto de no retorno respecto al calentamiento global, dejando los 2,7 ºF como la temperatura más baja posible. No obstante, para mantener ese límite, la comunidad global debe hacer un esfuerzo notable, con más financiamiento climático, políticas ambientales y acciones concretas, sobre todo en la reducción de emisiones.
Los expertos señalan que el planeta necesita una reducción del 18 % de las emisiones de gases contaminantes de efecto invernadero para el 2030 y una del 45 % para el 2035, junto a una eliminación del dióxido de carbono a lo largo de este siglo. Si bien esto podría parecer un objetivo complicado, las autoridades de la ONU remarcan que el contexto actual ofrece más oportunidades que nunca para acelerar la acción.
La irrupción de las energías renovables en la matriz energética global ha provocado un descenso en el uso de los combustibles fósiles en varias regiones. Esto, sumado al auge de la electrificación y un leve aumento de las políticas climáticas, ha ayudado a reducir las emisiones, aunque no es suficiente para alcanzar los objetivos establecidos. Frente a ello, el secretario general de la ONU, António Guterres, llama a aumentar los esfuerzos.
Los riesgos del sobrepaso climático
Para las autoridades internacionales, la agenda política actual allana el camino hacia los 4,7 °F establecidos en las proyecciones de la ONU, lo que representa un gran riesgo para el planeta y la vida tal como la conocemos. «Cada fracción de grado y cada año adicional de calentamiento por encima de los 2,7 ºF incrementan los impactos y riesgos climáticos, como las inundaciones mortales, las olas de calor y los incendios forestales», aseveró Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA.
Dichas consecuencias ya comenzaron a hacerse sentir en muchas partes del mundo, donde se registraron extensas sequías, incendios de gran magnitud e inundaciones y deslizamientos de tierra sin precedentes. «Esto nos demuestra que debemos hacer todo lo posible para minimizar el calentamiento máximo y volver a los 2,7 ºF para finales de siglo», agregó la directiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Las conclusiones del nuevo informe del PNUMA resaltan que parte de ese esfuerzo consiste en el cumplimiento de todas las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). Sin embargo, las proyecciones siguen siendo elevadas: si se cumplen todas las NDC y se mantienen esfuerzos similares, el calentamiento se limitará a 4,5 ºF. Hablamos de resultados mucho peores que las proyecciones del año pasado.
Incluso en el escenario más optimista, donde se cumplan las NDC y los objetivos adicionales de emisiones cero, el calentamiento global se mantendría en los 4,1 ºF. Esto remarca la urgencia de reforzar la agenda global, ya que cada cinco años de emisiones de dióxido de carbono, los niveles actuales aumentan el calentamiento máximo en aproximadamente en cantidades notables.
Políticas exitosas en materia climática
Desde el PNUMA confían en que el planeta puede mantenerse en los niveles preindustriales con la correcta implementación de políticas climáticas exitosas. Actualmente, existen muchas pruebas de que estas acciones sirvieron para disminuir las emisiones, por lo que podría utilizarse esa experiencia para planificar una agenda a largo plazo, con cambios estructurales que contemplen tanto a los países desarrollados como a aquellos en vía de desarrollo.
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