En el marco de lo que fue el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul, conmemorado el 7 de septiembre, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) difundió una guía con los grupos de actores que desde la ONU consideran fundamentales por su capacidad de reducir la contaminación del aire. A partir de sus estudios, explicaron que la contaminación atmosférica es el mayor riesgo ambiental para la salud humana en la actualidad, ya que provoca más de 8 millones de fallecimientos prematuros al año y el 99 % de la población respira aire que no cumple los estándares recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según la ONU, la responsabilidad es repartida respecto a la calidad del aire que se respira, por lo que identificaron seis actores clave.
Responsabilidad gubernamental
A través del estudio del PNUMA, se convoca frecuentemente a los gobiernos para aprovechar el 7 de septiembre para que cada uno asuma su compromiso de mejorar la calidad del aire. Por este motivo, desde la ONU señalan las políticas públicas, las medidas relacionadas con la salud humana, el transporte, las inversiones ambientales, políticas verdes y acuerdos cooperativos internacionales como las soluciones idóneas.
Ciudades y su rol
Tanto los gobiernos nacionales como la ONU ven en los gobiernos locales un papel fundamental para invertir en soluciones que generen respuestas rápidas en la calidad del aire y en la salud pública. Del mismo modo, pidieron que los mayores centros urbanos establezcan responsabilidad hacia las metas climáticas de largo plazo, con foco en transporte urbano y en las campañas de concientización.
Empresas
El sector privado, las empresas, son otro factor detallado en el informe del PNUMA. Por ello, piden al sector que asuma su compromiso para reducir las emisiones y que se invierta en investigación y desarrollo de formas de producción con menos contaminantes para el aire. A su vez, piden modificaciones en la cadena de suministro y en las redes en las que participa, que son de las que más daño causan al ambiente. Por ejemplo, se solicita una transición energética vehicular más acelerada o una modificación en las máquinas que no se centran en la energía limpia.
Inversionistas
En la misma cadena que las empresas, los inversionistas forman parte del sector privado al que señalan como uno de los actores con mayor capacidad para acelerar la adopción de tecnologías más limpias y más eficientes con financiamiento de proyectos que reduzcan la contaminación, la emisión de gases nocivos, ya sean los gases de efecto invernadero o los contaminantes para la atmósfera en general.
Sociedad civil y las organizaciones internacionales
El organismo también instó a los grupos a presionar a los sectores anteriormente nombrados para que adopten cambios en sus políticas. Sumarse a acciones políticas colectivas, promover el consumo sostenible y contribuir para reducir la contaminación del aire son algunos de los ejes en los que se pueden enfocar, aseguraron desde la ONU.
Cada persona y su papel
Para cerrar, la guía de la ONU marca que cada individuo puede tener un rol relevante con la información al alcance de la mano. Por ello, instan a consultar canales oficiales para conocer cómo la contaminación del aire afecta la salud, a la comunidad y se vincula con el transporte, el uso de la energía, los residuos y la alimentación, por ejemplo. Además, el PNUMA señala que las personas son parte de quienes pueden alzar la voz por reclamos de políticas e inversiones que garanticen el aire limpio y el clima seguro o llevar adelante tareas cotidianas para proteger el medioambiente y garantizar un futuro mejor para el planeta.
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