El Parlamento Europeo tomó la decisión de paralizar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea y llevarlo ante el Tribunal de Justicia del bloque, con el objetivo de analizar su compatibilidad con los tratados comunitarios. Frente a esta medida, surgieron fuertes críticas contra la entidad continental, en la que aseguran que este convenio cuenta con todas las bases legales correspondientes y debe aplicarse sin demoras.
Una controvertida decisión
A cuatro días de haberse concretado la firma del acuerdo, el Parlamento Europeo decidió dar luz verde a una moción que cuestiona si los puntos del documento respetan los tratados que existen dentro de la Unión Europea. Esta resolución fue adoptada este miércoles, en el marco de una sesión extraordinaria del organismo continental, con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones.
De esta forma, el Europarlamento pone en duda la validez legal del mecanismo, que establecía una nueva forma de relacionarse comercialmente entre los continentes. Las voces en contra de este convenio advierten sobre la existencia de puntos que interferirían con tratados vigentes entre Estados miembros, por lo que consideran necesario analizar de manera exhaustiva el acuerdo antes de implementarlo.
A raíz de esta decisión, se retrasará la implementación del tratado intercontinental, que prometía ser uno de los más grandes de la historia. Teniendo en cuenta otras experiencias, este tipo de dictámenes suele demorarse entre 18 y 24 meses, aunque, dada la magnitud de lo que este convenio representa y el contexto geopolítico actual, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea podría otorgarle prioridad.
Críticas al Parlamento
Tras confirmarse esta resolución, la Comisión Europea criticó la postura del Parlamento, ya que plantea que la preocupación de los eurodiputados se había debatido a fondo en las sesiones anteriores. «Según nuestro análisis, las cuestiones planteadas por el Parlamento Europeo en esta moción no están justificadas porque la Comisión ya las ha abordado de manera muy profunda con el Parlamento», destacó Olof Gill, portavoz del Ejecutivo comunitario.
Otra crítica desde dentro de la UE fue la de Friedrich Merz, canciller de Alemania, quien calificó de «lamentable» la resolución adoptada por el Parlamento Europeo durante las primeras horas de este miércoles, la cual no interpretaría de manera correcta la situación geopolítica. «Nosotros estamos convencidos de la legalidad del convenio. Basta de demoras. El acuerdo debe aplicarse ahora de forma provisional», escribió en su cuenta oficial de X.
En esta misma línea, Brend Lange, miembro del Parlamento, calificó de «absolutamente irresponsable» esta decisión, asegurando que se trata de un «gol en contra». «Quienes están en contra de la unión comercial Mercosur-UE deberían votar en contra mediante el procedimiento de consentimiento en lugar de usar tácticas dilatorias con el pretexto de una revisión legal», aseveró. En ese sentido, aseguró que este tipo de maniobras son perjudiciales para los intereses económicos del continente y su reputación.
Voces a favor de la remisión del acuerdo entre el Mercosur y la UE
Desde el Gobierno de Francia celebraron la reciente resolución del Europarlamento, a la que consideran una postura que defiende las necesidades de Europa. Jean-Noël Barrot, ministro de Asuntos de Exteriores, remarcó que esta decisión responde a una lucha que su país viene llevando adelante en estos últimos años contra la mayoría de la Comisión, en la que solo busca el bienestar del sector agrario europeo.
«Al remitir el acuerdo del Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el Parlamento Europeo ha actuado conforme a la postura que hemos defendido. Francia está dispuesta a decir no cuando es necesario, y la historia a menudo le da la razón», expresó el canciller en sus redes sociales. Y luego, adelantó que seguirán con su postura en contra de este convenio intercontinental, que pone en jaque su soberanía agraria y alimentaria.
