BanCoppel anunció la adquisición de la cartera automotriz de CIBanco, esta operación ocurre tras las acusaciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), contra instituciones financieras mexicanas por presunto lavado de dinero. Estos movimientos muestran que el mercado financiero mexicano está absorbiendo el impacto.
La operación de BanCoppel y su certidumbre al sistema financiero mexicano
Hay que tener en cuenta que fuentes de BanCoppel confirmaron que la compra de la cartera automotriz de CIBanco se llevó a cabo después de un proceso de auditoría detallado. “Consideramos que la operación impulsa fuertemente la estrategia de crédito para movilidad de nuestra institución”, aseguraron desde BanCoppel.
Asimismo, la institución financiera busca fortalecer su presencia en un sector que mostró crecimiento sostenido en los últimos años, pero de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), al cierre del primer semestre de 2025 (esto hace que Hacienda de el visto bueno a este movimiento), la cartera automotriz de CIBanco alcanzó un saldo de 8,302 millones de pesos.
De todas formas, esta cifra representó un incremento anual del 28.7% en comparación con el mismo periodo de 2024, cuando el portafolio sumaba 6,449 millones de pesos. Sin embargo, el portafolio automotriz llegó a representar el 46% de la cartera total de crédito de CIBanco al mes de junio, pero con esta adquisición, además contribuye a dar certidumbre al sistema financiero mexicano en un momento de tensión internacional.
El contexto de las acusaciones internacionales
La transacción se dio poco después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través del FinCEN, señalara a CIBanco, Intercam y Vector de facilitar operaciones de lavado de dinero y financiamiento al crimen organizado.
Según las autoridades estadounidenses, los esquemas habrían beneficiado a grupos delictivos como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel del Golfo. Ante este escenario, BanCoppel buscó blindar la operación con un due diligence exhaustivo antes de cerrar la adquisición, así el banco indicó que su estrategia apunta a la consolidación en productos de movilidad y al crecimiento ordenado de su portafolio.
La compra, por tanto, no se entiende solo como una transacción comercial, sino como un movimiento estratégico en medio de un entorno de incertidumbre. Otras instituciones también participaron en el reacomodo financiero, por eso el Grupo Financiero Multiva adquirió el negocio fiduciario de CIBanco, mientras que Kapital Bank tomó control de una parte significativa de las operaciones de Intercam.
La postura de la Asociación de Bancos de México
El presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Emilio Romano, destacó que estas adquisiciones son parte de una solución impulsada por el propio mercado. Además, como ejemplo, destacó que los depósitos bancarios alcanzaron los 9,112 millones de pesos en junio pasado, una cifra que refleja estabilidad en el sector.
“Lo vemos con buenos ojos porque lo que está haciendo es que el mismo mercado está permitiendo que se resuelva de la mejor manera el problema de estas dos instituciones”, señaló Romano. Sin embargo, el directivo agregó que esto permitirá llegar al 20 de octubre, fecha límite establecida por FinCEN, con el tema prácticamente resuelto.
Bajo este aspecto, Romano insistió en que el sistema financiero mexicano no ha perdido confianza pese a los señalamientos de Estados Unidos pero para el representante de los banqueros, lo ocurrido debe entenderse como un proceso de reacomodo más que como una crisis de confianza. Ante esto, la ABM sostiene que el manejo de la situación fue adecuado (esto dice Sheinbaum ante la prórroga de las sanciones), debido a que estas instituciones responden de manera ordenada a las exigencias regulatorias que demuestran estabilidad y el cuestionamiento internacional.