En estas últimas semanas, el presidente Donald Trump aumentó la presión sobre Cuba y dejó entrever sus planes de endurecer los bloques sobre la isla. Frente a esta posibilidad, el Gobierno de Rusia realizó una tajante crítica contra Estados Unidos, a quien le recomendó abandonar estos planes. Según explicó, aumentar las medidas restrictivas ocasionaría una crisis humanitaria que pondría en peligro el bienestar de los ciudadanos caribeños.
Las advertencias de Donald Trump
El mandatario estadounidense advirtió este martes que Cuba estaba muy cerca del colapso, a punto de caer. En el marco de una rueda de prensa desde Iowa, Donald Trump subrayó que la suspensión del envío de suministros petrolíferos por parte de Venezuela generó un escenario complicado en la isla, lo que derivaría en una pronta caída. «La Habana obtenía su dinero de Venezuela, obtenía el petróleo de Venezuela, pero ya no lo tiene», aseveró.
Desde el punto de vista del republicano, la isla atraviesa una de las peores crisis desde el inicio de la revolución, con una profunda crisis económica, una grave escasez de combustibles y de toda clase de productos. Es por eso que recomienda al Gobierno de Miguel Díaz-Canel Bermúdez aceptar un acuerdo «antes de que sea tarde», algo completamente rechazado por la administración isleña, que denuncia amenazas y presiones por parte de EE. UU.
La estrategia de Washington contempla un posible cambio de régimen en territorio caribeño frente a la crisis, lo que daría lugar a nuevos acuerdos y un acercamiento diplomático entre las partes. Sin embargo, ante la falta de predisposición por parte de Díaz-Canel Bermúdez, la Casa Blanca analiza la posibilidad de aumentar el bloque, una postura que encendió las alarmas internacionales.
Rusia expresa su apoyo a Cuba
En medio de la creciente tensión entre Estados Unidos y Cuba, Rusia expresó un tajante comunicado, donde dejó en claro su postura en contra de la presunta intensificación de estas medidas restrictivas. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores del Kremlin explicaron que estas medidas profundizarían la crisis en la isla, poniendo en riesgo el bienestar de la población civil, por lo que considera importante que Washington reconsidere esta decisión.
María Zajárova, portavoz de la Cancillería de Moscú, aclaró que estas medidas no fueron confirmadas por el Gobierno estadounidense, aunque eso no quiere decir que la amenaza quede descartada. Según explicó, este tipo de campañas informativas, fogoneadas por la misma administración republicana, causa una profunda alarma en un contexto regional lleno de tensión tras la captura de Nicolás Maduro y la intervención en Venezuela.
«Representantes de la Administración de EE. UU. han expresado en repetidas ocasiones amenazas contra Cuba, inclusive plantearon su disposición a «detonar a todos allí», así como han presionado a La Habana para que acepte algún tipo de acuerdo», enfatizó la funcionaria. Así también recordó que hace 70 años la isla sufre por la opresión comercial, económica y financiera de Washington, lo que parece haberse profundizado en este último tiempo.
«Al mismo tiempo, EE. UU. aplica todo tipo de artimañas para endurecer el bloque aún más, incluso mediante la inclusión de Cuba en la lista odiosa de «países patrocinadores del terrorismo»», sostuvo Zarjárova. Frente a este complicado escenario, compartió un tajante mensaje: «Expresamos la esperanza de que dichas publicaciones sean infundadas».
Un pedido para Washington
Rusia, a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores, destacó que Washington debería apostar al sentido común y abandonar cualquier idea que represente una nueva violación del Derecho Internacional. Según este documento, situar la legislación nacional de EE. UU. y su régimen sancionador por encima de las normas jurídicas internacionales vigentes representaría un atentado inhumano contra la vida digna de los cubanos y provocaría una crisis humanitaria en la isla. «Nuestra solidaridad con el pueblo cubano y el liderazgo de la hermana Cuba es inquebrantable», sentenciaron.
