Existe una gran preocupación por parte del Gobierno por el cierre del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). Es que la falta de financiación para esta área gubernamental generó no solo una crisis salarial en los empleados, sino también problemas de funcionamiento en aeropuertos. Este complicado escenario, según expertos, representa pérdidas millonarias para la administración de Donald Trump.
Crisis salarial y renuncias masivas
A raíz del cierre parcial del DHS, que este sábado cumplió 37 días, se registraron renuncias masivas de los empleados. De acuerdo a los recientes informes, en algunos aeropuertos nacionales hubo aproximadamente un 40% de disminución en la cantidad de empleados activos. Muchos de ellos optaron por no asistir a su lugar de trabajo hasta percibir sus salarios, mientras que otros directamente presentaron su renuncia.
Sean Duff, secretario de Transporte de Estados Unidos, en una reciente entrevista con Fox News, señaló que la crisis generada por la falta de financiación para el Departamento despertó una gran desesperación entre los empleados de la Administración de Seguridad de Transporte (TSA), más que nada aquellos que pertenecen a la parte inferior de la escala salarial. «Están comenzando a buscar nuevas trayectorias profesionales», aseveró el funcionario.
Esto se debe a los constantes problemas existentes con su salario. Según Duffy, es la tercera vez en seis meses que son obligados a trabajar sin paga, por lo que no encuentran garantías ni estabilidad en el sector. Asimismo, consideran una mejor opción abandonar sus puestos de trabajo para buscar alternativas en otros sectores, ya que muchos de ellos, en estos últimos días, llegaron incluso a asistir al banco de alimentos para poder subsistir con su familia.
Pérdidas millonarias
Dentro de la administración de Donald Trump existe un gran enojo contra el ala demócrata, a la que consideran como la única culpable del cierre del DHS. Es que el sector opositor se mantiene firme en su postura de no destrabar las negociaciones hasta conseguir las concesiones legislativas respecto a la política migratoria impulsada por el Gobierno nacional. Esto representa serios problemas para la Casa Blanca.
Principalmente, uno de los problemas más alarmantes para el Gobierno tiene que ver con lo económico. Kelly Loeffler, a cargo de la Administración de Pequeñas Empresas de EE. UU., compartió a través de su cuenta oficial de X un artículo de New York Post en el que se habla de las pérdidas millonarias que generaron estos 37 días de cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional.
De acuerdo con la investigación realizada por economistas, la traba presupuestaria en el Senado generó pérdidas económicas de US$2500 millones, cifra que no incluye el coste de los retrasos en los viajes ni la pérdida de gastos en consumidores. En su publicación, la funcionaria apuntó contra los demócratas, advirtiendo que son los principales culpables del sufrimiento de los agentes de la TSA, los viajeros y las pequeñas empresas del sector turístico.
Lejos de un acuerdo
La situación del Departamento de Seguridad Nacional parece estar muy lejos de resolverse. En la reciente sesión, llevada a cabo este viernes, el ala demócrata volvió a cerrarle la puerta a una nueva partida presupuestaria presentada por el oficialismo. De acuerdo con las declaraciones del sector opositor, esta decisión se tomó porque desde el Gobierno no oyeron sus peticiones y sigue con una postura que impide un acuerdo.
Ahora, los republicanos deberán esperar la contrapropuesta de los demócratas para realizar la nueva votación. De esta forma, el proceso de negociación se extiende durante varios días más, lo que representa un duro golpe a la DHS, que seguirá con problemas de funcionamiento hasta que ambas coaliciones del Congreso alcancen un acuerdo.
