La comida de tu refrigerador podría estar engañándote.
Muchas personas se han encontrado en esta situación.
Abren la nevera, sacan un yogur y ven una fecha que ya pasó, lo que les hace dudar.
No saben si desecharlo por miedo a enfermarse o confiar en su olfato y consumirlo.
Esto puede parecer un problema sencillo, pero no lo es.
En California, esta confusión contribuye a que se desperdicien millones de toneladas de alimentos cada año.
Gran parte del problema está en las palabras impresas en los envases, que durante años confundieron a los consumidores.
¿Cómo planea California reducir este desperdicio simplemente cambiando unas cuantas palabras en las etiquetas?
Por qué una fecha en el envase causa tanta confusión
En cualquier cocina ocurre lo mismo casi todos los días.
Alguien toma un producto y mira la fecha impresa. Si ya pasó un par de días, lo tira de inmediato.
Otra persona intenta rescatarlo diciendo que todavía está bueno.
Mientras tanto, alguien más observa el envase sin saber realmente qué significa esa fecha.
Las dudas aparecen enseguida.
¿Es peligroso comer ese alimento?
¿Ya perdió calidad?
¿O es simplemente una fecha que el supermercado utiliza para organizar su inventario?
El problema no está en quienes compran los alimentos.
Durante años, en Estados Unidos se utilizaron más de 50 expresiones distintas para indicar fechas en los envases.
Frases como «Sell By» estaban pensadas principalmente para que los comercios organizaran la rotación de sus productos.
Sin embargo, muchos consumidores las interpretaban como una advertencia de que el alimento ya no era seguro para consumir.
Las cuatro frases que buscan acabar con el caos
Para reducir esta confusión, California Department of Food decidió simplificar el sistema de etiquetado.
A partir de la nueva ley, los fabricantes que decidan colocar una fecha en sus productos deberán utilizar únicamente cuatro expresiones autorizadas.
«Best if Used By» (Mejor si se consume antes de) indica el momento en que el alimento conserva su mejor calidad, sabor y textura. Superar esa fecha no significa automáticamente que el producto sea peligroso si se ha conservado correctamente.
«Use By» (Consumir antes de) se reservará para los casos relacionados con la seguridad alimentaria.
También podrán utilizarse «Best if Frozen By» y «Use or Freeze By», dos expresiones destinadas a orientar al consumidor sobre cuándo conviene congelar el alimento.
Es importante aclarar que la ley no obliga a que todos los productos lleven una fecha impresa.
Sin embargo, cuando un fabricante decida incluirla, deberá utilizar una de estas expresiones autorizadas.
Los productores también podrán seguir utilizando códigos internos de inventario, siempre que no puedan confundirse con información destinada al consumidor.
Las verdaderas causas del desperdicio de alimentos
Simplificar las etiquetas puede aportar beneficios importantes.
Las familias tendrán más herramientas para distinguir entre un alimento que perdió calidad y otro que realmente puede representar un riesgo para la salud.
Además, California es un mercado tan grande que muchas empresas podrían optar por utilizar este mismo etiquetado en otros estados en lugar de fabricar envases distintos.
Sin embargo, las etiquetas son solo una parte del problema.
El desperdicio de alimentos también está relacionado con las compras excesivas, el almacenamiento incorrecto en los hogares, las porciones demasiado grandes, la logística comercial y la falta de sistemas eficientes para recuperar excedentes.
La nueva ley puede reducir parte de la confusión y ayudar a que menos alimentos terminen en la basura.
Pero recuperar los seis millones de toneladas de comida que cada año se desperdician en California dependerá también de cómo compramos, almacenamos y aprovechamos los alimentos en nuestra vida diaria.
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