La ciudad del entretenimiento está llegando al borde del colapso. Muchas veces pensamos que la economía no tiene nada que ver con la política, pero lo que está pasando en Los Ángeles demuestra todo lo contrario, pues una crisis política está afectando los bolsillos de todos. ¿Cómo están los números en la ciudad más afectada socialmente?
Cómo impacta la crisis social en los barrios de Los Ángeles
La vida en el condado está cambiando muchísimo en las últimas semanas. Muchos barrios que siempre estaban alegres y llenos de gente hoy se ven tristes y vacíos porque todos tienen miedo de toparse con la policía. Los vecinos ya ni se animan a salir por el pan de cada día o a subirse al autobús para llegar a sus trabajos por temor a los controles y la vigilancia.
Todo esto generó una falta de confianza que nos termina afectando a todos, pero sobre todo a las tiendas del barrio. Los dueños de los negocios ven con mucha tristeza cómo sus locales se quedan solos durante horas. Como nadie tiene la seguridad de qué va a pasar mañana, la mayoría de las personas prefieren quedarse encerrada en casa para evitar problemas.
Un daño mucho más grande
Esta situación termina afectando el bolsillo de todos, mucho más de lo que se creía. Un estudio reciente revela que el 52% de los comercios ha sufrido una caída drástica en sus ventas diarias. Lo más alarmante es que el 44% de los empresarios entrevistados ya perdió la mitad de sus ingresos totales por los operativos.
Conseguir empleados se ha vuelto una misión imposible porque 7 de cada 10 negocios no tienen personal suficiente. Muchos trabajadores tienen miedo de presentarse a sus puestos, lo que genera pérdidas millonarias que afectan a todo el condado. La realidad es que los trabajadores aportan muchísimo dinero a la economía local y hoy ese motor está fallando.
Estos datos dejan claro que, si los trabajadores no están tranquilos, los negocios no pueden funcionar bien. Lamentablemente si los ingresos siguen bajando, los dueños tendrán que despedir gente o cerrar sus puertas para siempre. El daño económico es tan preocupante como las sanciones que le están exigiendo a la energía nuclear, así que, las autoridades ya están buscando formas de rescatar a las pequeñas empresas afectadas.
Nuevas consecuencias para los latinos
La realidad ya no puede negarse, pues la crisis migratoria y el accionar del ICE son los que están paralizando la región. La supervisora Janice Hahn dijo que estas acciones «están destrozando familias, tratando nuestros vecindarios como zonas de guerra, y ahora tenemos datos contundentes sobre el daño que están causando a nuestra economía». Debemos recordar que muchísimas personas son inmigrantes o viven con alguien que lo es y cuando se ataca a un grupo, el golpe lo siente toda la economía.
El hecho de que menos gente use el autobús demuestra que el consumo se detuvo en las zonas más importantes. Los negocios de barrio no pueden prosperar si las personas tienen miedo de salir a la calle por seguridad y para los latinos, esto significa menos puestos de trabajo y más trabas para cumplir sus propios sueños.
El condado ya lanzó un fondo de ayuda para rescatar a los negocios que están por quebrar, sin embargo, mientras el miedo siga presente, la realidad es que economía de la región seguirá en peligro. Es muy importante que entendamos que si las familias no están seguras, el motor que hace funcionar a la ciudad deja de girar.
Es evidente que la situación actual en Los Ángeles necesita una solución que proteja a las personas y a la economía. Los datos nos están demostrando cuando el miedo se apodera de los trabajadores, todos perdemos salimos perdiendo. Esperamos que las nuevas medidas de apoyo ayuden a los pequeños comerciantes antes de que sea tarde, pues valorar cada trabajador es el primer paso para reconstruir la confianza, sobre todo ahora que inició el mayor cambio en la historia del país.
