Este miércoles, el mundo pudo conocer la réplica de Donald Trump a los cuantiosos líderes que, desde el comienzo de las exposiciones en el Foro Económico de Davos, criticaron abiertamente sus pretensiones de apropiarse de Groenlandia. Por su parte, el presidente argentino ratificó su posicionamiento en contra del estatismo y las políticas impregnadas de la ideología socialista.
Trump contra Europa
En un momento de sobrada tensión global, la puja por Groenlandia, que dio inicio al conocerse las pretensiones de dominio de la administración republicana en la región, llegó para consolidar la enemistad de Estados Unidos con Europa.
Pese a compartir la plataforma de la OTAN con gran parte de los países más importantes del viejo continente, Trump no dudó en declarar, durante su esperado discurso, que sus homólogos no están tomando la dirección correcta al respaldar a Dinamarca en la defensa del territorio ártico.
«Amo a Europa y quiero que le vaya bien, pero no está tomando la dirección correcta», afirmó, en respuesta al claro posicionamiento de líderes como Emmanuel Macron, Keir Starmer, Ursula von der Leyen y Friedrich Merz, que acordaron la conformación de un bloque internacional para blindar Groenlandia de la avanzada norteamericana.
Pese a la tensión, el mandatario aseguró que no tomará la vía militar para hacerse de «un trozo de hielo», aunque la guerra arancelaria contra los daneses y sus aliados continúa en pie. Y, entre otros asuntos, adelantó que se reunirá con Volodímir Zelenski el jueves, para continuar con las labores de mediación para acabar con la guerra entre Ucrania y Rusia.
Milei, enemigo del Estado
Llegado su turno, el libertario recicló su narrativa contra el socialismo y el Estado de bienestar, en provecho de la exposición de los caóticos resultados que atrajeron más de 20 años de chavismo en Venezuela, movimiento al que también señaló como el principal responsable de que el crimen organizado se haya extendido por el continente.
En esta línea, Milei advirtió que el socialismo «suena muy lindo, pero siempre termina mal, horriblemente mal», además de condenar la intervención estatal en el mercado como el error que lanza la economía de un país al fracaso. «El único sistema justo es el capitalismo de libre comercio», aseguró.
Y, reafirmando su alineación con el proyecto de Trump, aseguró que «América será el faro de luz que vuelva a encender a todo Occidente», de la mano de las ideas de la libertad y con la Argentina posicionándose como ejemplo a seguir para el resto de LATAM.
La participación de Altagracia Gómez Sierra
La coordinadora del Consejo Asesor del Desarrollo Regional y Relocalización fue la representante de México en el magno evento, desde donde destacó el potencial económico y mercantil de su nación y el enfoque del Plan México, que combina el objetivo ambicioso de posicionar al país entre las 10 mejores economías más grandes con la labor social de erradicar la pobreza y la desigualdad.
