Ser inmigrante en Estados Unidos y acceder a estudios superiores se ha vuelto casi incompatible en los últimos tiempos.
La administración de Trump ha restringido oportunidades que llevaban décadas abiertas para los estudiantes inmigrantes y el panorama no mejora. Sin embargo, mientras el gobierno federal asfixia el ingreso, hay un estado que adopta una postura opuesta.
Ofrece cobertura completa de la matrícula universitaria, incluye a estudiantes indocumentados e invita a formarse en sus instituciones más prestigiosas. ¿Cuál es el estado que ha implementado estos beneficios?
Puertas abiertas a la educación superior para todos
Estudiar siempre ha sido una apuesta central para las familias inmigrantes. La lógica era simple: si trabajas duro y te formas, el futuro puede ser mejor. Sin embargo, ahora todo se ha complicado, porque esa promesa lleva meses siendo cuestionada desde Washington.
La secretaria de Educación, Linda McMahon, ya dio un ultimátum: los fondos federales deben reservarse para ciudadanos e individuos que ingresaron al país por medios legales.
Con ese principio como guía, la administración recortó el acceso a programas que durante décadas habían estado abiertos para estudiantes sin estatus legal.
En julio de 2025, una acción conjunta de varios departamentos federales redujo el acceso a programas educativos basados en el estatus migratorio, incluyendo Head Start, matrícula dual, educación para adultos y programas de formación técnica.
Florida dio un paso más allá y eliminó su programa de matrícula universitaria estatal para indocumentados, que llevaba una década vigente.
Los estudiantes indocumentados no califican para ayuda federal, por lo que dependen del apoyo estatal, becas privadas y recursos propios para costear la universidad. Esto limita significativamente sus opciones y, en muchos casos, dificulta la continuidad de sus estudios hasta llevarlos al abandono.
El programa que incluye a todos los inmigrantes
En este contexto, algunos estados mantienen una postura diferente. Más de veinte permiten que estudiantes indocumentados paguen matrícula estatal en lugar de internacional. Sin embargo, uno de ellos ha ido más lejos y creó un programa que puede cubrir la totalidad de la matrícula universitaria.
El modelo funciona como una beca de «último dólar» donde cualquier ayuda federal o estatal disponible, como Pell o TAP, se aplica primero. La beca cubre el resto de la matrícula que quede sin cubrir, por lo que el estudiante no paga matrícula, una ayuda que salva al igual que la Beca Jóvenes Escribiendo el Futuro.
Los requisitos son claros: el ingreso familiar ajustado no debe superar los US$125 000 anuales; el estudiante debe inscribirse a tiempo completo (al menos 12 créditos por semestre), completar 30 créditos al año y residir en el estado durante un período equivalente al tiempo que recibió la beca.
Y lo más importante, quien se muda o trabaja fuera del estado puede ver la beca convertida en un préstamo.
El programa que ayudará a miles de familias
El programa de la Beca Excelsior es administrada por el estado de Nueva York a través de su agencia de ayuda financiera para la educación superior. Desde su lanzamiento en 2017, ha permitido que decenas de miles de estudiantes asistan a las universidades públicas SUNY y CUNY sin pagar matrícula.
Es una beca que ayuda en el ámbito económico de la universidad, no viene a cubrir otras necesidades como la alimentación, alojamiento, etc. Cada año, la agencia estatal HESC ayuda a cerca de 300 000 estudiantes con más de US$935 millones en becas, subsidios y beneficios de condonación de préstamos. Esto se suma a diferentes programas de ayuda y financiamiento, como el programa que está regalando US$15 800.
La Beca Excelsior es su programa insignia. Para aplicar, el estudiante debe completar el FAFSA y la solicitud TAP, o la aplicación de la Ley DREAM si aplica, y luego presentar la solicitud específica de la beca en New York State Higher Education Services Corporation.
La solicitud para el año académico 2026-2027 abrirá en mayo de 2026. Los estudiantes que quieran estar listos deben tener su documentación de ingresos en orden y verificar su elegibilidad con anticipación.
En un contexto donde el acceso a la educación superior para inmigrantes se ha vuelto más restrictivo en gran parte del país, Nueva York se posiciona como una alternativa atractiva. Esto, sumado a su inversión en educación y tecnología, lo convierte en un destino que cada vez más familias consideran.
