En el marco de la intención de ampliar bonos de visas para ahorrar dinero, luego el Departamento de Estado ampliará su programa de fianzas para visados a 50 naciones el próximo 2 de abril para reducir la migración irregular. Sin embargo, esta medida busca ahorrar a los contribuyentes hasta US$800 000 000 anuales al evitar los altos costos de deportación.
Bonos de visas para ahorrar los US$18.000
En la actualidad, Estados Unidos busca expulsar a un inmigrante ilegal; representa un gasto promedio superior a los US$18 000 por persona. Además, los ciudadanos de los países designados deberán depositar una fianza de US$15 000 antes de recibir visados de turismo o negocios (B1/B2), pero el monto se reembolsa si el viajero regresa a su país de origen según los términos legales establecidos.
Hasta la fecha, el programa logró que el 97% de los beneficiarios regresen a tiempo, lo que se indica con esta política, que contrasta con las cifras del último año de la gestión anterior, donde 44 000 visitantes de estas naciones excedieron su estancia permitida. Sin embargo, la expansión que corresponde al 2 de abril integrará a 12 nuevos países bajo este esquema de control financiero preventivo.
Algo a tener en cuenta es que el Departamento de Estado será el encargado de seleccionar naciones adicionales basándose en varios factores de riesgo y tasas de incumplimiento migratorio. Sin dudas, la implementación de estas garantías financieras asegura una cadena de suministro de viajes más ordenada y protege los recursos del Estado.
La eficiencia que rodea al programa migratorio
Un punto clave a considerar es que el programa de fianzas de visa y el retorno voluntario generan un ahorro anual estimado de hasta US$800 000 000 para el Tesoro estadounidense porque evitan procesos judiciales y operativos complejos, sobre todo considerando que el Estado busca reducir la carga financiera que supone la localización y expulsión forzosa de extranjeros ilegales.
Para llevar a cabo esta medida, el gobierno cuenta con datos oficiales de manera preventiva porque es importante a la hora de mantener la sostenibilidad del sistema migratorio bajo la nueva administración. Si ponemos el foco en el costo promedio para arrestar, detener y deportar formalmente a un individuo, asciende a más de US$18 000 por contribuyente.
Lo que ocurre es que con la «autodeportación», este gasto disminuye considerablemente, debido a que los incentivos de US$3000 resultan mucho más económicos que una remoción forzada. Al ocurrir esta diferencia de gastos, permite liberar fondos críticos para fortalecer la infraestructura de vigilancia y los centros de procesamiento.
La intención detrás del incentivo al retorno voluntario
Desde la administración de Trump remarcaron que, al incentivar el retorno voluntario, se reduce drásticamente la población que permanece de manera ilegal en territorio estadounidense tras el vencimiento de sus permisos, demostrando que este modelo de seguridad migratoria permite al gobierno enfocar sus esfuerzos en prioridades de defensa y control fronterizo.
Mediante la aplicación del CBP Home, el gobierno ofrece bonos de salida y pasajes aéreos a quienes decidan abandonar el país por cuenta propia, lo que deja entrever que esta estrategia busca optimizar los recursos federales, permitiendo que las agencias de defensa se enfoquen de manera exclusiva en el control fronterizo y la seguridad nacional.
Por otro lado, el sistema de «Visa Bonds» exige depósitos de hasta US$15 000 a ciudadanos de países con altas tasas de permanencia ilegal tras el vencimiento de permisos, pero si el visitante cumple con los términos y regresa a tiempo, recupera su dinero; de lo contrario, el monto se utiliza para financiar las operaciones de control de ICE. Sin dudas, esta medida asegura que el cumplimiento de la ley no represente un gasto adicional, sino un sistema de responsabilidad financiera.
