En el marco de la One Big Beautiful Bill, ley integral de impuestos y gastos aprobada por el Congreso en julio de 2025, la administración de Donald Trump avanzó en los recortes de Medicaid. Esta decisión, bastante criticada por el ala demócrata, se basa en presuntos fraudes en el programa de salud, por lo que decidieron adoptar medidas exhaustivas. A partir de estos lineamientos, el Gobierno amplía las investigaciones en más de 10 estados del país.
Ajuste histórico en Estados Unidos
La normativa impulsada por la administración republicana busca mantener un equilibrio fiscal, eliminando fraudes y áreas con gastos irregulares. En este caso, Medicaid es uno de los programas que sufrirá amplios recortes, que alcanzarían los 550 millones de dólares en fondos federales para programas de salud y respuesta ante pandemias. Se trata de una decisión que afecta a los sectores sociales que no poseen cobertura médica.
Desde la Oficina de Presupuesto del Congreso también destacaron que el recorte proyectado en la próxima década para Medicaid será superior a 1 billón de dólares. Esto se verá proyectado en la reducción de programas de salud mental, la suspensión de clínicas comunitarias y un debilitamiento de la investigación biomédica. A raíz de esta medida, aproximadamente 7,5 millones de personas corren el riesgo de perder su cobertura.
El Gobierno destacó que existen numerosas irregularidades en este programa federal, por lo que aumentarán las medidas de control. Entre las nuevas reglas aplicadas se encuentran auditorías más estrictas y mayores requisitos laborales y revisiones de elegibilidad. Se trata de una reconfiguración que amenaza con revertir las expansiones conseguidas bajo la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio.
Presuntas irregularidades en el programa
Hubo amplia controversia respecto a esta decisión de la administración republicana. Sin embargo, Donald Trump se mantiene firme en su decisión, bajo el argumento de irregularidades graves en el uso del programa de salud pública. La Casa Blanca destacó que recientes investigaciones revelaron gastos indebidos de fondos, lo que tildaron de «fraude generalizado». Minnesota fue el primer estado señalado como parte de estas anomalías financieras.
Frente a esta situación, el Gobierno aplicó mayores controles para verificar la legitimidad de los proveedores y que los pacientes cumplan con todos los requisitos exigidos. Así también exigen la revisión de facturas médicas antes del pago, con el objetivo de erradicar posibles esquemas irregulares. Hasta eso, el presidente de EE. UU. ordenó el bloqueo de fondos en Minnesota y la ampliación de investigaciones en todo el país.
El Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos confirmó este lunes la apertura de investigaciones en 10 estados del país. Según destacaron en su cuenta oficial de X, esta decisión busca erradicar el fraude en todo el país y regularizar la situación del programa federal de salud dirigido a ciudadanos con recursos limitados.
«Durante años, se ha permitido que el despilfarro, el fraude y el abuso campen a sus anchas en los sistemas estatales, lo que ha supuesto miles de millones de dólares de los contribuyentes que se han malgastado o han caído en manos de estafadores», reza el comunicado oficial. Según información compartida por el mismo Comité, existen pérdidas de al menos 16 millones de dólares.
Críticas de la oposición
Desde el sector demócrata advierten que las acusaciones de fraude son tan solo una excusa para llevar adelante recortes que el Gobierno ya tenía planificados. Según las declaraciones de algunos políticos opositores, la política de Trump es simple: reducir impuestos para los más ricos, olvidándose de los ciudadanos sin recursos. Don Beyer, representante de EE. UU. por Virginia, asegura, además, que los fondos recortados serán para financiar la guerra en Irán y fortalecer controles migratorios.
