En conferencia de prensa desde el Pentágono, Pete Hegseth, el secretario de Guerra, confirmó que solicitaron formalmente al Congreso una asignación presupuestaria suplementaria de US$200 000 millones para la financiación de las operaciones militares en Medio Oriente en el conflicto bélico con Irán. De esta manera, requerirán fondos suplementarios al destinado para defensa que tuvo su aprobación en el Congreso durante el año 2025. Esta solicitud se suma al presupuesto aprobado por el Congreso en 2025, que supera los US$800 000 millones.
Detalles del conflicto
A 19 días de comenzada la guerra en Irán, el Pentágono busca fortalecer sus fuerzas desplegadas en las proximidades del país de Medio Oriente, tanto en bases terrestres en sitios aliados como en el aire. Según reportes expuestos en conferencia, Estados Unidos habría alcanzado más de 7000 objetivos en Irán, la caída de misiles balísticos contra tropas estadounidenses se habría reducido en un 90% y los 11 submarinos iraníes operativos estarían destruidos.
Respecto a los desplazamientos armamentísticos, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, indicó que los A-10 Warthog, los helicópteros AH-64 Apache y los bombarderos B-1, B-2 y B-52 son la columna vertebral de la operación, siendo de los más costosos por su mantenimiento. A la vez, se confirmó el retorno a la costa estadounidense del portaaviones Gerald Ford tras incendios que complican su estadía en el frente.
US$200 000 millones para la guerra
La guerra en Irán continúa y esta mañana de jueves, Pete Hegseth confirmó el pedido de US$200 000 millones al Congreso con destino a sostener la Operación Furia Épica. Cuando fue consultado por el monto exacto, el secretario de Guerra anunció que esta cifra podría variar, pero que «cuesta dinero matar a los malos».
A la hora de señalar qué destino tendría el dinero, Hegseth declaró: «Para asegurarnos de que nuestra munición esté repuesta, y no solo repuesta, sino por encima y más allá de lo esperado». Sin embargo, más adelante aclaró que también se busca financiar las operaciones futuras, aunque no definió nada concreto, junto con la búsqueda de financiamiento para la reconstrucción de la base industrial de defensa, ajena al conflicto en Irán.
«Volvemos al Congreso y a nuestra gente allí para asegurarnos de estar debidamente financiados para lo que se ha hecho y para lo que podríamos tener que hacer en el futuro», explicó, mientras las posturas de los demócratas son claramente opositoras en bloque y exigen un plan claro antes de votar un presupuesto extra. Sin embargo, otro argumento del partido tiene que ver con el dato legal al que se aferran: el Congreso no autorizó formalmente la guerra contra Irán.
Por su parte, el Partido Republicano podría dar el aval en las cámaras en caso de recibir el visto bueno por parte de los defensores del superávit para la extensión del presupuesto en US$200 000 millones, que se sumarían a los US$800 000 millones iniciales y a los US$150 000 millones aprobados en 2025 en el marco del paquete de gastos en defensa impulsado por la administración Trump.
La continuidad de la guerra
Al ser consultado sobre la extensión del conflicto en Irán, Hegseth respondió: «No queríamos establecer un plazo definitivo». La gran incógnita para muchos dentro y fuera de la administración Trump gira en torno al punto final de la guerra y, según el secretario, «las fuerzas armadas de Estados Unidos controlan el destino del país».
Para finalizar, una de las intervenciones de la prensa comparó el caso de Irán con Irak o Afganistán, a lo que el titular de Guerra, como veterano, dijo: «Esta no es esa clase de guerra; el presidente Trump lo hace mejor».
