La Oficina de Prensa del Gobernador Abbott, de Texas, celebró a través de sus redes que Houston ha superado la categoría de «capital energética del mundo» y se ubica en la cima de los ránkings como uno de los centros manufactureros más importantes de Estados Unidos, una doble vara que refuerza el mensaje de la administración Abbott acerca de que su estado está «trayendo empleos manufactureros de vuelta a América». El mensaje se apoya en un informe que posiciona a Houston en la cima del doble estatus antes mencionado, al mismo tiempo en que recuerdan que Texas continúa liderando en términos de fabricación vinculada al petróleo y al gas.
Houston como capital de la energía
El mensaje de la Oficina de Prensa del Gobernador Abbott presume de un título que Houston mantiene hace un tiempo, consolidada como la capital energética del mundo, ya que alberga alrededor de 4600 empresas vinculadas a la energía, más de 500 firmas de exploración y producción y 800 compañías de servicios petroleros, así como decenas de operadores de oleoductos.
La cuestión tiene sus raíces a principios del siglo XX, momento de auge de Spindletop y el traslado de grandes corporaciones como Texaco y Exxon a la zona del Golfo. Desde entonces, Houston ha tejido una densa infraestructura conformada principalmente por refinerías, petroquímicas, oleoductos y terminales portuarias, así como servicios especializados que, hoy por hoy, se complementan con distintas empresas de producción de energía eólica y solar, universidades y centros de investigación con orientación a nuevas tecnologías energéticas.
La ciudad #1 en manufactura: los datos detrás del eslogan de Abbott
La publicación en X antes mencionada cita un análisis del Centro de Investigación Inmobiliaria de Texas, basado en datos de Forbes, el cual sitúa a Houston como la principal ciudad en el ranking estadounidense de mejores ciudades para empleos manufactureros, en base a un crecimiento de un 20,8% del empleo industrial en la última década. En términos de producción, la región concentra más de 7000 establecimientos manufactureros, especialmente en relación a la refinería de petróleo, petroquímica y fabricación de maquinaria.
Según la organización Greater Houston Partnership, alrededor del 30% de los nuevos anuncios de negocios en 2025 se vincularon de manera directa con el sector manufacturero, lo cual refuerza la idea de que la ciudad capta una parte considerable de la nueva inversión industrial del país.
El rol de Texas
Al mismo tiempo, en un contexto más amplio, Texas ha vuelto a encabezar el «Governor’s Cup» en la revista Site Selection, el cual premia al estado con mayor cantidad de proyectos de inversión y expansión empresarial. En este caso, gracias a los más de 1400 proyectos y los US$75 000 millones en capital comprometido en el año 2025. Se destacan la construcción de una planta de manufactura farmacéutica de US$6500 millones al noreste de Houston, una muestra de que el desarrollo industrial de la ciudad se dirige más allá del petróleo y del gas.
Para el gobernador Abbott, las cifras son una evidencia de que Texas ha conseguido relocalizar empleos industriales que se encontraban emigrando a Asia o América Latina, con una acción conjunta que reúne bajos impuestos estatales, regulación «amigable» con los negocios, energía abundante y una fuerza laboral especializada.
La transición va más allá del crudo, con una diversificación que supera los sectores energéticos y petroquímicos del Golfo, con el desarrollo de nuevas plantas de cemento y materiales de construcción; la expansión de fabricantes internacionales para infraestructura; y startups locales como NanoTech Materials; así como el crecimiento del ecosistema energético de la ciudad con más de 100 empresas solares y eólicas, algo que ha sido celebrado desde la Oficina de Prensa del Gobernador Abbott a través de X.
