El ámbito forestal y la industria maderera de los Estados Unidos han tenido acceso recientemente a una serie de ayudas financieras y logísticas de dimensiones históricas, encaminadas a poder revitalizar el desarrollo de las economías rurales y a proteger los actuales recursos naturales. El objetivo final de esta inyección masiva de capital es asegurar que los aserraderos y otras instalaciones de procesamiento de madera cuenten con el capital necesario para establecerse, reabrirse, ampliarse o mejorar de una forma integral las operaciones comerciales diarias. Los estados que se beneficiarán de esta primera ronda de fondos son el estado de California, Idaho, Kansas, Louisiana, Maine, Oklahoma, Virginia y Wisconsin.
El programa de expansión del sector forestal y sus objetivos
Este potente instrumento económico se encuentra vinculado directamente con el Programa de Préstamos Garantizados para la Expansión de la Producción de Madera (TPEP, en inglés), una iniciativa que tiene sus cimientos en la relación de carácter directo entre el área de Desarrollo Rural del USDA por un lado y el Servicio Forestal de los Estados Unidos por el otro. Las instancias gubernamentales han dejado del todo claro que la magnitud de estas inyecciones económicas supone una firme determinación de crecer en este ámbito concreto un 25 % en la producción de madera estadounidense.
Pero el hilo conductor de esta práctica va más allá del rendimiento económico, al contrario, va centrado en la seguridad civil y ambiental. Creciendo en el ámbito del procesamiento de madera, se busca disminuir en un gran porcentaje el creciente riesgo de incendios forestales catastróficos para en tal sentido salvar vidas estadounidenses y socorrer a las comunidades vulnerables. El administrador Claeys fue especialmente contundente durante todo su discurso en este sentido con una frase que ha dejado huella: «no podemos permitir que los incendios forestales devasten y destruyan nuestras comunidades rurales».
El programa se enfoca en financiar a los aserraderos locales que se encargan de limpiar y retirar el combustible peligroso acumulado en las tierras forestales, eliminando las amenazas más inmediatas para la infraestructura crítica.
Impacto directo: los casos de Oklahoma y Misisipi
El anuncio oficial del Departamento de Agricultura no se limitó solamente a referirse a cifras generales, además incluyó un elenco de casos exitosos y proyectos concretos que permiten acreditar la realidad de estos fondos. Uno de los desembolsos de mayor calado es un préstamo a US$12,3 millones destinado a la empresa Beachcombers LLC, cuya sede está ubicada en el estado de Oklahoma. La fuerte capitalización se aplicará, de forma estratégica, a la compra de dos importantes aserraderos de pino amarillo del sur que eran propiedad de Teal-Jones, un bien que se encuentra en Antlers, Oklahoma, y Liberty, Mississippi.
Los planes de negocio que han sido respaldados por el gobierno federal se encuentran divididos en dos etapas. La primera etapa del plan de negocio consiste en la restauración total de la inmensa instalación del aserradero de Antlers. Cuando tenga plena capacidad comercial y cuando la planta está funcionando se espera que logre alcanzar una producción anualizada superior a los 80 millones de pies tablares. La segunda fase posterior a ello se procurará volver a poner en línea la instalación del aserradero de Liberty.
Reactivación local y creación de empleo en Wisconsin
Uno de los grandes proyectos destacados del día, tiene lugar en el medio oeste de los EE. UU. El TPEP ha aprobado este préstamo estratégico de US$800 000 a la organización Timber Professionals Cooperative Enterprises en el estado de Wisconsin. El objetivo de la citada y apoyada inyección de capital en la organización cooperativa es ayudar a la reapertura de un aserradero en el ya mencionado condado. Se ha confirmado que la ejecución de este proyecto creará seis nuevos puestos de trabajo inmediatos, con la sólida promesa de incorporar personal adicional.
