El Departamento del Interior de Estados Unidos, a través de la Oficina de Ingresos por Recursos Naturales (ONRR), busca una reforma regulatoria que modificaría de manera sustancial el sistema de cálculo de regalías para las industrias petroleras y gasíferas. De este modo, cambiarían las políticas e intentarían reducir el costo y la carga regulatoria de toda la industria, uno de los ejes principales de la administración Trump.
Propuesta energética con menos recaudación estatal
La propuesta de la ONRR podría significar una pérdida de ingresos por recaudación de las regalías energéticas en el país, pero la oficina apuesta a que la mayor producción de petróleo y gas en tierras federales podría terminar siendo beneficiosa en un futuro cercano. Según el análisis preliminar del impacto regulatorio, podrían generar más ofertas por nuevos contratos de arrendamiento y menos litigios entre empresas y el propio Estado por reglas ambiguas.
En detalle, la ONRR calculó que US$331 millones se perderían como recaudación de regalías, lo que equivale al 2% de lo recaudado en 2024, por ejemplo. A la vez, la Oficina de Manejo de Energía Oceánica calculó que hasta US$205 millones anuales podrían sumarse por ganancias retenidas por las empresas, potencialmente reinvertibles en el Golfo de México, además de un impacto adicional estimado en US$3,6 millones anuales en pujas por arrendamientos de tierra, según la Oficina de Manejo de Tierras.
Nueva propuesta para petroleras y gasíferas
La ONRR del Departamento del Interior propone reducir la carga que deben pagar las petroleras, gasíferas y carboneras por explotar recursos en tierras federales. Por ello, este martes 30 de junio publicó la propuesta formal en el Registro Federal que cambia el cálculo en once puntos diferentes. La intención del gobierno federal es clara y así lo hizo explícito en el proyecto: «Reducir el costo y la carga regulatoria a la industria y al Gobierno Federal e incentivar la producción para desatar el dominio energético».
La propuesta tiene varios puntos importantes, como la eliminación de la disposición por defecto, una herramienta que permitía que la ONRR fijara el valor de las regalías cuando detectaba una conducta negativa de una empresa petrolera, gasífera o carbonera. Desde el gobierno afirman que se utilizó solo una vez en 2016 y la consideran innecesaria.
A pesar de que se intentará bajar las regalías a las empresas del sector energético, un mayor número de empresas podrá optar por pagar regalías según el nuevo índice de precios, en lugar de basarse en sus ventas reales. Por esto, la ONRR postuló: «Los proventos brutos bajo un contrato de mercado abierto son el mejor indicador de valor porque la transacción ocurre entre partes independientes que están motivadas por su propio interés».
Si bien la nueva normativa aplicará principalmente a tierras federales, una parte del escrito indica que las plataformas costa afuera podrán deducir más gastos como transporte. Estos cambios, junto a la prohibición de reportar regalías con valor negativo para gas no procesado, gas residual o líquido de gas natural, son algunos de los cambios técnicos más relevantes propuestos.
Pasos a seguir
Desde el Registro Federal se indicó que la propuesta del Departamento del Interior pasará a un período de comentarios públicos que estará abierto por dos meses, es decir, hasta el 31 de agosto de 2026. Ante esto, cualquier interesado, ya sea organización o ciudadano, podrá oponerse o manifestar su apoyo con argumentos a través del sitio web oficial de Regulations.gov o por correo electrónico a través de la cita de identificación regulatoria RIN 1012-AA39.
La dirección energética del gobierno de Trump es clara y los avances para la desregulación de tierras federales para las petroleras, gasíferas y carboneras podrían ser otra señal clara de hacia dónde quieren ir para lo que denominaron «dominación energética».
