La Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NSF) dio a conocer este lunes la nómina de los graduados que recibirán un estipendio por tres años para llevar a cabo proyectos de investigación en materia científica, tecnológica, matemática y de ingeniería.
La NSF financia la ciencia nacional
La agencia estatal que administra el área de investigación para el desarrollo de conocimientos y recursos, que definirán la agenda de políticas públicas de cara al futuro, reabrió en 2025 la convocatoria para que estudiantes graduados en ciencias duras participen de su Programa de Becas de Investigación (GRFP).
Enfocada en garantizar financiamiento para los proyectos orientados a la exploración en tecnología, ciencia, ingeniería y matemáticas, la NSF ratificó su rol como benefactora de las mentes más brillantes de Estados Unidos, que ayudarán al gobierno a asegurar el desarrollo del país en todas sus áreas.
Cabe destacar que la iniciativa es semillero de ideas desde hace 75 años, y dio impulso a las carreras de 40 becarios que más tarde se convirtieron en premios Nobel, como fue el caso de Steven Chu, quien recibió el reconocimiento por su aporte a la Física. Con estos antecedentes, el beneficio también representa un notable mérito para los currículums de los seleccionados.
La edición de este año, marcada por un enfoque orientado al progreso de la inteligencia artificial, la exploración microbiana, la biomedicina y las geociencias, cuenta con 2500 científicos que fueron escogidos entre más de 14 000 solicitantes, provenientes de las universidades más prestigiosas del país y del mundo, como Berkeley, Columbia y Stanford.
Cada uno de los seleccionados percibirá US$37 000 anuales por el plazo de tres años, además de un respaldo de US$16 000 para costear gastos burocráticos de matriculación y tasas en la institución en la que se desempeñará.
Se trata de estudiantes de posgrado (de maestrías y doctorados) destacados por su rendimiento académico sobresaliente en las disciplinas mencionadas. Al momento de la apertura de las inscripciones, el programa contempló tanto el registro de estudiantes estadounidenses como el de residentes.
Además del estímulo económico, la propuesta ofrecerá a sus estudiantes instancias internacionales de aprendizaje e intercambio, y la posibilidad de trabajar con la supercomputadora XSEDE, para acceder a herramientas tecnológicas de vanguardia.
Trump impulsa la inversión tecnológica
En plena carrera tecnológica con China, la nueva edición del GRFP permitirá a la administración de Donald Trump reclutar a algunos de los jóvenes científicos más reputados del país para concretar los objetivos principales del proyecto Pax Silica.
Propuesta por Jacob Helberg, la agenda Pax Silica trazó los lineamientos del gobierno republicano para asegurar la primacía occidental en las próximas décadas, de la mano de la inversión en tecnología. Pues, según sus estimaciones, la potencia que lidere el tablero geopolítico será aquella que domine los avances tecnológicos y sepa aplicarlos para el aprovechamiento de su potencial energético y económico.
En esta línea, es preciso mencionar que los fondos que financiarán cada uno de los proyectos provienen del presupuesto federal, lo que asegura a los científicos mayor libertad para conducir investigaciones acorde a intereses independientes, y reafirma el respaldo incondicional del Estado al ámbito científico.
TechAccess: formación para la era de la IA
En concordancia con el interés del gobierno republicano de innovar el ámbito educativo y laboral con el aprovechamiento de las inteligencias artificiales, la NSF confirmó el mes pasado el financiamiento del proyecto TechAccess, que inaugurará centros de capacitación para el manejo de sistemas inteligentes.
«TechAccess: AI-Ready America» es una iniciativa impulsada por el Departamento de Trabajo y la NSF para preparar a la fuerza laboral estadounidense para enfrentar los desafíos que traerá la aplicación de la IA en la cadena de trabajo.
Ante el temor por el desempleo que podrían impulsar las habilidades superadoras de esta tecnología, la NSF ofreció el desembolso de US$224 000 000 para promover la educación en el uso de la IA, clave para que la sociedad estadounidense esté al nivel de los cambios que traerá la nueva era.
