El Departamento de Protección Ambiental de Nueva Jersey (DEP) recordó el huracán Ida, las inundaciones provocadas por el fenómeno y reveló que las recompras voluntarias de viviendas afectadas, financiadas con fondos públicos del Programa Blue Acres, generan ahorros para el estado. Los análisis mostraron que una intervención realizada en 2002 en el barrio Lost Valley reveló que el ahorro por daños de inundaciones superó el doble del costo original de la operación, evitando pérdidas y con una muestra de 37 viviendas adquiridas antes de tres inundaciones de gran magnitud, entre las que destaca la posterior al huracán Ida hace cinco años.
El recuerdo de hace cinco años
El próximo 1 de septiembre se cumplirán cinco años desde que el huracán Ida golpeó Nueva Jersey. Si bien el huracán no impactó directamente, sus remanentes sí lo hicieron y causaron pérdidas millonarias en viviendas del estado. El DEP decidió hacer referencia al suceso: «No es fácil olvidar las vidas perdidas y los devastadores daños que una tormenta puede dejar atrás, especialmente con el paso del tiempo». A esto, el departamento sumó que el Blue Acres sigue ayudando a las familias con hogares destruidos luego de las inundaciones.
En un video institucional publicado por el DEP se detallaron testimonios de personas que perdieron su hogar y complicaron los planes de jubilación, por ejemplo. Además, destacaron casos en los que las personas pudieron tasar sus propiedades con un valor de mercado justo del día anterior a la inundación. Una recuperación financiera fuerte para los más damnificados.
Nueva Jersey apuesta por financiar a los damnificados
Pasaron cinco años del huracán Ida y desde Nueva Jersey y el departamento ambiental del estado quieren recordar los respaldos económicos preparados para las personas que se vieron perjudicadas por el avance del agua en las inundaciones. El esquema del programa Blue Acres consta de la compra de la propiedad a valor de mercado justo (precio antes de la catástrofe); la demolición convierte el terreno en espacio público o zona natural frente a futuras crecidas y deja al anterior propietario con el dinero suficiente para optar por una nueva propiedad.
La creación del programa se dio en 1995, pero las autoridades recordaron Ida como uno de los fenómenos que más golpeó a habitantes de Nueva Jersey desde su aplicación. En total, ya son 1200 propiedades que fueron adquiridas bajo esta ayuda estatal y un total de 360 acres preservados como reserva natural quedaron en manos del Estado para que funcionen contra las inundaciones.
Para que las viviendas sean parte del programa, deben contar con varias condiciones. Lo más importante es que debe estar ubicada en uno de los 12 condados declarados de emergencia: Union, Warren, Morris, Passaic, Somerset, Middlesex, Mercer, Hunterdon, Hudson, Gloucester, Bergen y Essex. También es importante que el hogar funcione como residencia principal y no como propiedad comercial o segunda vivienda. Finalmente, deben cumplir al menos una condición que la clasifique como vivienda en riesgo: daños documentados por el huracán, vulnerable por el cambio climático según planificaciones o estar en la llanura que sufrió la inundación.
Respaldo de todo EE. UU. al estudio
Según resaltaron desde el DEP, varios estudios independientes tomaron al programa Blue Acres como referente en materia de recompras por inundación, destacado por sus mecanismos de financiación y de participación de la comunidad. A esto se suma que la concientización alcanzó un punto importante, ya que se determinó, a través de un estudio de la empresa investigadora A. R. Sliders, que el 85 % de los municipios de Nueva Jersey redujo la construcción en zonas inundables durante los últimos 20 años por las advertencias obtenidas gracias a las herramientas de planificación territorial.
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