El secretario del Departamento del Tesoro envió un contundente mensaje a los integrantes del Congreso, instancia en la cual el proyecto de ley, que busca establecer un marco normativo para las operaciones de las empresas cripto, se encuentra detenido. «Es el momento de actuar», sentenció.
El interés de Scott Bessent en aprobar la Clarity Act
Este jueves, el responsable de las finanzas de la administración de Donald Trump volvió a dejar en claro el respaldo de su gestión a las corporaciones de vanguardia que operan con criptomonedas y pretenden insertarse en el mercado formal para competir de forma transparente con los bancos tradicionales.
Aprobada en 2025 por la Cámara de Representantes, la ley busca establecer una normativa que oriente las operaciones dentro del sistema cripto, teniendo en cuenta la progresiva incursión de los estadounidenses en las inversiones de carácter digital.
La iniciativa bipartidista estuvo encabezada por los funcionarios Patrick McHenry (republicano) y Ritchie Torres (demócrata), que detectaron una falta de actualización de la legislación en la materia, que impedía dar respuestas concretas a las problemáticas en el área.
En esta línea, Clarity Act aborda cuestiones esenciales como la definición de la stablecoin, su valor como medio de pago cotidiano (equiparable al efectivo) y el respaldo a los usuarios del sistema, que, ante eventuales problemas con la empresa, estarán asegurados por fondos del Tesoro.
De esta manera, la propuesta representó un desafío de innovación para el sistema financiero estadounidense, y suscitó inquietudes en las entidades bancarias que podrían verse superadas por las ventajas competitivas de las corporaciones que ofrecen importantes intereses a los usuarios.
En medio de la discusión, el gobierno republicano dejó en claro su posicionamiento mediante la palabra de Scott Bessent, quien aseguró que trabajarán para garantizar la amplitud de ofertas de inversión para los ciudadanos.
Acorde a sus principios de libre mercado, el secretario denunció un atraso de medio lustro en el esfuerzo por actualizar las leyes de regulación «para repatriar el futuro de las finanzas», por lo que apresuró al Comité Bancario del Senado para celebrar una sesión de revisión y enviar el proyecto «al escritorio del presidente», sin mayor dilación.
La resistencia del Senado
«El tiempo del Senado es valioso, y ahora es el momento de actuar», reza el mensaje de Bessent. Con estas palabras, el responsable del Tesoro subrayó la responsabilidad exclusiva de los legisladores en la tarea de definir el progreso de la ley.
Pues, pese a haber recibido el visto bueno en la Cámara de Representantes, Clarity Act fue detenida en dos oportunidades por los senadores, que evalúan con cautela los efectos macroeconómicos que podría acarrear la legitimación oficial de medios alternativos de inversión.
En particular, los funcionarios prestan atención a la competencia desleal denunciada por los bancos, que ven en riesgo su capital ante las billeteras digitales que ya están pagando intereses a los clientes por depositar sus ahorros. Al respecto, los legisladores Thom Tillis y Angela Alsobrooks trabajan en la modificación de las cláusulas necesarias para prohibir el pago de esos porcentajes.
Cynthia Lummis quiere proteger a los desarrolladores
En contraste, la senadora por Wyoming ve en Clarity Act una gran oportunidad para que el país se aggiorne al mercado digital emergente, y retenga el capital que, de modo contrario, será depositado por los usuarios en aplicaciones del extranjero.
Asimismo, sostiene que la ley permitirá proteger a los desarrolladores, que actualmente corren el riesgo de ser penados por la justicia por generar herramientas digitales para transaccionar con stablecoins.
«Los desarrolladores, validadores y operadores de nodos finalmente tendrán un puerto seguro y podremos asegurar que la innovación estadounidense pueda permanecer aquí mismo en suelo estadounidense», aseguró.
