¿Cómo está tu situación económica actual? No es por alarmarte, pero si está difícil, podría ser peor, gracias a los nuevos desafíos económicos que se esperan en el corto plazo. No solo cambios a nivel nacional, es un problema mundial que está afectando a la mayor parte de la población, incluso a grandes potencias, y debemos enfrentarlos con estrategias bien planeadas.
¿Estamos mejor o peor? Los nuevos desafíos que se avecinan en lo económico
Al entrar a más de la mitad del año, es un buen momento para reflexionar sobre la economía actual. Puede que no estemos en el mejor momento, por la incertidumbre económica y otros factores, aunque se vienen más desafíos y tiempos de inestabilidad.
No es una predicción del futuro, sino más un bien un hecho con base en la estadística. Hay varios factores que están afectando a nivel mundial la economía. Y aunque veas estos cambios como algo negativo, una vez se superen, llegará la abundancia y tiempos de calma.
Este tema fue abordado en la conmemoración del 100 aniversario del Banco de México (Banxico). En el evento, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Edgar Amador, señaló que se vienen desafíos a nivel económico para México.
Estas pruebas se deben a las modificaciones a nivel global que se presentan. Entre ellas, tensiones políticas, incertidumbres en acuerdos comerciales, transición energética, volatilidad de los mercados, e incluso, cambio climático. Son muchos los factores externos que están influyendo en la economía interna.
Digitalización, inflación y otros desafíos que se tendrán que afrontar para 2026 en México
¿Qué nos espera? Por el momento sabemos que hay muchos factores que están jugando en contra del crecimiento. Aunque, se pudo disminuir la pobreza en el país a estas cifras, no significa que estemos en un pico económico. Tal vez, por el contrario, la capacidad adquisitiva ha disminuido para todos por igual.
De acuerdo a lo señalado por el experto, ya no se trata de solo oferta y demanda como nos enseñaron en la escuela. Ahora, hay más factores a lo largo plazo que influyen en la inflación y precios del mercado. Y esos elementos, generalmente son externo que poco control tenemos sobre ellos.
Un ejemplo, son las tensiones e incertidumbre geopolíticas. Se han creado barreras en comercios y cada nación quiere producir nacionalmente, pero no es tan sencillo. Hay todo un proceso en manufactura que supone costos, importaciones y exportaciones.
Además, el consumo de energía, cada vez mayor, hace que muchas empresas no puedan sostener sus procesos ante la competencia de precios, y terminen cerrando fábricas (tal como sucedió con CIVAC de Nissan). Todo esto influye en la economía regional, y por ende, en el poder adquisitivo de los locales.
Los efectos del cambio climático, hacen que tierras antes fértiles, ahora sean infértiles, o necesiten de mucha inversión para generar producción agrícola. A su vez, los productos y materias primas se mantienen en volatilidades de precios.
Unido a ello, las nuevas tecnologías en digitalización de activos financieros, billeteras electrónicos y demás, hacen que la banca tradicional deje de ser atractiva. Y el peligro se traduce en riesgos de regulación y supervisión de ingresos, es decir, evasión fiscal.
Hay planes y soluciones para superar estos retos económicos en el futuro cercano
Por el momento, crear nuevos mecanismos en políticas económicas y fiscales que incluyan estos nuevos desafíos es clave. No se puede seguir con las mismas medidas del pasado, porque los factores en juego están cambiando y en la misma forma, deben modificarse las normas.
Con trabajo en conjunto entre Hacienda y Banxico, es posible mantener una economía en equilibrio, como ha sucedido en años anteriores. Todo está en proteger el poder adquisitivo de los mexicanos, y crear políticas que se ajusten con los nuevos desafíos que enfrentamos.
Si bien, la situación económica está difícil en México y viene con nuevos desafíos, e incluso hay una brecha salarial importante entre ricos y pobres en el país, hay oportunidades para enfrentarlos y salir adelante. El objetivo es continuar controlando la inflación y dar más acceso a opciones de financiamiento, que permitan a los mexicanos crecer económicamente.