Cientos de trabajadores vinculados a la agricultura, la ganadería y ejecutivos de la industria agropecuaria se reunieron con Donald Trump este viernes en la Casa Blanca. Allí, el presidente de los Estados Unidos presentó nuevas medidas para apoyar al campo y una agenda con el estreno de incentivos para los trabajadores de esta área. En un fragmento de su discurso, responsabilizó a la administración Biden por las dificultades actuales en el sector y prometió que irá a fondo con los respaldos federales.
Apoyo del sector agropecuario
Entre los anuncios más destacados, Trump repasó el primer año de su segundo mandato y precisó el impacto en el sector. Según lo indicó, más de US$12 000 millones fueron destinados al alivio agrícola, ayudando a lo que denominó «la catástrofe de Biden». Como parte de este plan de salvataje, el presidente estadounidense confirmó que esos fondos provinieron de la recaudación arancelaria.
«Gracias a nuestros acuerdos comerciales, ahora están enviando más de US$40 000 millones en soja estadounidense a China, una cantidad récord», señaló el republicano ante los asistentes congregados en la Casa Blanca este viernes por la tarde.
Trump anuncia medidas para el agro
El presidente Donald Trump convocó a los agricultores y otros empresarios del sector para anunciar que durante su segundo mandato ingresó un 20% más de dinero vía exportación agrícola, destacando que, además de los US$40 000 millones de soja exportada a China y los US$12 000 millones en alivio para la industria, se abrirán nuevos préstamos para agricultores y proveedores de alimentos desde la Administración de Pequeñas Empresas.
Luego, adelantó que se actualizarán las normas sobre combustibles renovables a partir de 2027: «Exigiremos los mayores volúmenes de combustibles renovables de la historia. Estas nuevas normas generarán más de US$10 000 millones en beneficios económicos para las zonas rurales y crearán 100 000 nuevos puestos de trabajo». De la mano con las medidas para aliviar el precio de la gasolina, Trump confirmó que emitió la orden de emergencia orientada a habilitar la venta de E-15 durante todo el año.
Junto a esto, recalcó como logros de su administración la derogación de restricciones hídricas de la EPA y la deducción impositiva para pequeñas empresas con carácter permanente. En el evento de agricultura lo acompañaron Brooke Rollins, la secretaria de Agricultura; Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos; Lee Zeldin, administrador de la EPA; Kelly Loeffler, administradora de la Administración de Pequeñas Empresas (SBA); y Michael Cliver, un ganadero de Pensilvania, quien agradeció a Trump las medidas adoptadas en favor del sector agricultor estadounidense.
«Le pido al Congreso que apruebe rápidamente la nueva Ley Agrícola. Y hoy, prometo solicitar ayuda adicional para nuestros grandes patriotas en el próximo proyecto de financiación», agregó el presidente de Estados Unidos para referirse al intento republicano de aprobar la «Farm Bill», el paquete legislativo cuestionado por la oposición por considerarlo un acuerdo con las industrias de pesticidas, según señaló Angela Huffman, representante de Farm Action, que batalla por frenar el intento de ley.
Respuesta oficial
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), a través de su administrador, Lee Zeldin, publicó de inmediato un mensaje: «La administración Trump no quiere que ningún otro agricultor o camionero experimente el costoso dolor y molestia que conlleva un sistema DEF defectuoso, razón por la cual el presidente acaba de anunciar que la EPA pondrá fin al requisito de sensores en vehículos y equipos diésel». Con esto, la exigencia de contar con el monitoreo del nivel de la urea en el automóvil ha sido descartada y se suma a las medidas de desregulación de la administración Trump.
