De alerta a esperanza. El estatus y los permisos de trabajo han experimentado varios cambios que te conviene conocer. La era Trump se siente y conviene tener claro cuánto te afecta. ¿Cumplirás con los exigentes requisitos que piden?
Trump ha cambiado muchas cosas para los inmigrantes
El escenario migratorio está cambiando mucho para quienes llegan desde otros países a Estados Unidos, especialmente desde México. Se nota que es un sistema totalmente diferente desde el momento en que comienzas el trámite. Quienes deben iniciarlo para conseguir un lugar en el país ya no les temen a las nuevas tecnologías. Han sabido acomodarse a lo digital.
Sin embargo, la seguridad en las llaves de acceso es el factor que más nos preocupa. El campo laboral para latinos de este año está centrado en los sectores de la construcción, la logística y la salud. Uno de los aspectos que más está contribuyendo a la integración de los extranjeros es la decisión de muchas empresas de capacitar a su personal.
Parece un negocio redondo. Los inmigrantes consiguen un trabajo que les permite protegerse económicamente y las empresas obtienen mano de obra cualificada bajo sus reglas. No obstante, para llegar hasta esta instancia, los inmigrantes deben regularizar su situación, algo que se está volviendo cada vez más difícil en la era de Trump.
Impedimentos que encontramos los inmigrantes al llegar a Estados Unidos
Si bien podría parecer que Estados Unidos en la era de Trump, odia a los inmigrantes, tiene un grupo favorito de inmigrantes. Y no es de extrañar porque no todo puede ser malo para los impedimentos, quienes suelen encontrar desafíos desde el primer día. Para empezar, tienen que hablar inglés. Y es que, quien no sabe el idioma o no tiene un oficio certificado lo tiene difícil para abrirse camino en el sueño americano.
Atendiendo a esta situación, muchos centros ofrecen cursos con horarios flexibles para que puedas estudiar tras la jornada de trabajo sin sacrificar tus ingresos. El pasado fin de semana, un grupo de mexicanos residentes en el exterior llevaron adelante la primera jornada binacional de participación cívica en diversas sedes legislativas de México.
Una acción cuyo propósito fue contar con una representación garantizada en el Congreso y escoger sus propios diputados. Aunque el voto desde el extranjero ya es posible y en los últimos años se ha avanzado en su reconocimiento, actualmente el voto de los mexicanos en el exterior no se traduce necesariamente en una representación efectiva.
Esta fue la primera jornada de varias acciones binacionales. La segunda fase tendrá lugar en los consulados de México en Estados Unidos. Una prueba de que las personas residentes en el exterior quieren progresar en suelo nacional, pero sin desprenderse de sus orígenes.
Cambios implementados por Trump sobre el estatus legal y la autorización de trabajo
La realidad de muchos hogares hispanos alerta a la sociedad estadounidense, que actualmente se encuentra gobernada por Trump. Al verse obligados a vivir sin papeles, se enfrentan a situaciones económicas precarias y condiciones que un gran número de nativos jamás aceptaría.
Para este ciclo fiscal, según USCIS, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el de Trabajo (DOL) anunciaron la emisión de 64 716 visas H2B suplementarios para trabajadores temporales no agrícolas.
Quienes deseen acceder a estos beneficios de movilidad laboral deben cumplir una serie de criterios administrativos, como tener un empleador estadounidense que obtenga la aprobación del Departamento de Trabajo (DOL), contar con un documento de identidad mexicano actualizado para realizar la gestión consular y verificación de historial de cumplimiento de normas migratorias previas.
USCIS ha agilizado el trámite de forma digital, por lo que la tarjeta de permiso de trabajo (EAD) ahora sale más rápido. Se traduce en un gran alivio para el bolsillo de las familias mexicanas, ya que permite que puedan ganar dinero digna y legalmente sin esperar durante meses una resolución positiva.
A raíz de estos cambios en la era Trump, muchas cosas van a cambiar para los mexicanos que residen en Estados Unidos. Cambiarse de país es una decisión dolorosa y difícil para los que se van. Permitirles avanzar laboralmente es una forma de que el camino de espinas se convierta en uno de rosas, sobre todo teniendo en cuenta que hay salarios de US$100 000 anuales para latinos en el país.
