El Instituto de Recursos Mundiales (WRI) lanzó una nueva advertencia por el rol de los humedales de turba y su importancia en el ecosistema general de Estados Unidos y el mundo, ya que lo califican como «bóvedas de carbono». La organización señala que estos cubren el 4 % de la superficie terrestre del planeta y almacenan hasta un tercio de todo el carbono presente en el suelo, según datos de la plataforma Systems Change Lab.
Los humedales que más carbono almacenan
A diferencia de los bosques boreales, tropicales o templados, los humedales de turberas o manglares son aquellos ecosistemas que más densidad de carbono poseen, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente del 2022.
En total, el 33 % del carbono almacenado en los suelos está presente en este tipo de humedales y están en riesgo junto a miles de especies animales. Las intenciones de proteger y restaurar siguen presentes en el WRI y buscan detener la desaparición de los ecosistemas de agua dulce, que se perdieron en un tercio durante las últimas cinco décadas.
WRI alerta por los humedales
Un llamado publicado por el WRI presenta un diagnóstico sobre el sistema de agua dulce global que atraviesa una gran crisis, con el 26 % de la población mundial que carece de agua potable segura y el 30 % de los ecosistemas de agua dulce ricos en carbono que desaparecieron desde 1970. Junto a esto, al menos el 20 % de las especies de agua dulce están bajo riesgo de extinción, señalaron los expertos del instituto.
«Se necesita una acción inmediata y generalizada en todo el sistema global de agua dulce», aclararon desde la plataforma en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6, que habla de garantizar el agua y el saneamiento para todos hacia el 2030.
En cuanto a la situación de los mamíferos y anfibios, serían los más afectados por la degradación de los humedales, ya que, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, los mamíferos de agua dulce son los más perjudicados, con un 41 % de sus especies en peligro de extinción. Los anfibios lo siguen con un 32 %, los reptiles con un 26 % y los peces con un 22 %. Aunque más lejos, otros en riesgo son las aves de agua dulce que enfrentan un riesgo de extinción del 9 %.
A modo de solución, el monitoreo a cargo del WRI propone que, para revertir la crisis, se deben minimizar las alteraciones de los ciclos hidrológicos, el sobreconsumo de agua en las economías desarrolladas y cambiar el uso del suelo en zonas cercanas a los humedales. Concretamente, piden frenar la degradación de los humedales, manglares y marismas ricos en carbono en distintos países del mundo que comparten esas fuentes ricas de agua dulce.
A pesar de que hay progreso a nivel mundial y fue recalcado por el Systems Change Lab, los indicadores no muestran avances suficientes para cumplir las metas de cuidar los humedales. Los detalles marcan que once indicadores van hacia la dirección contraria y la máxima preocupación de los expertos es el peligro de inundaciones, el estrés hídrico, la extinción de especies y la contaminación por plástico, a pesar de las políticas orientadas a reducir los residuos plásticos.
El rol de los humedales
Estos ecosistemas, en buen estado, funcionan como barreras ante desastres naturales, como pueden ser inundaciones o incendios forestales. En Estados Unidos existen varios ejemplos de casos en los que las políticas locales han impulsado a cuidar y estudiar la importancia de los humedales para detener su destrucción, el paso del hombre sobre ellos y así avanzar en su restauración a gran escala.
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