El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, marcó el rumbo de su gestión luego de 100 días (poco más de tres meses) a cargo de la ciudad. En su balance, señaló la importancia de convertir a la ciudad más rica del mundo en un lugar atractivo para los trabajadores, y celebró avances concretos que han realizado con su equipo de trabajo, al mismo tiempo que estableció promesas sobre el camino que quiere seguir con su agenda socialista y democrática, en medio de fuertes tensiones presupuestarias. Te lo contamos.
100 días de gestión para Zohran Mamdani
El alcalde de Nueva York llegó al poder en enero de 2026, con una plataforma de campaña que hacía mucho énfasis en los alquileres accesibles, el transporte público barato y la expansión de distintos derechos sociales que impactan con fuerza en la clase trabajadora de la ciudad. En Nueva York, uno de cada cuatro residentes vive en la pobreza, y los alquileres han subido aproximadamente un 25% desde 2019.
En su balance, Mamdani ha insistido en que su administración debe «trabajar tan duro y tan rápido como los neoyorquinos», en una combinación de gestión eficiente de servicios básicos (como las obras en términos de recolección de basura, bacheo y respuesta a tormentas), con una comunicación muy activa en las redes sociales. Durante sus primeros meses de gestión ha buscado instalar su imagen como «alcalde de la vida cotidiana», con su participación personal y activa para limpiar microbasurales, intervenir obras públicas, y un estilo que sus aliados definen como «socialismo del alcantarillado del siglo XXI».
Vivienda, alquileres y un presupuesto en tensión
Uno de los frentes centrales de su gestión es el balance de la vivienda. El alcalde se comprometió a congelar los alquileres en viviendas reguladas, y aclaró que su propuesta depende de la Junta de Regulación de Alquileres, en última instancia. Para los demás inquilinos, Mamdani busca acelerar el desarrollo de nuevas viviendas a lo largo de la ciudad, buscando presionar los precios a la baja en el mediano plazo con una oferta más amplia, en especial para la clase trabajadora.
Al mismo tiempo que busca «proteger» los precios de alquiler de viviendas, la realidad económica de la alcaldía de Nueva York se enfrenta a un fuerte déficit presupuestario, algo que ha sido planteado públicamente como un dilema directo, entre tensiones al negociar el presupuesto con el Concejo Municipal y la posibilidad de incorporar nuevos impuestos para los millonarios y las grandes corporaciones.
Promesas sobre transporte y empleo
En campaña, el alcalde prometió que instauraría autobuses gratuitos y rápidos en toda la ciudad, aunque reconoció que ese beneficio no llegará en su totalidad en 2026. Por el momento, su equipo busca incluir programas piloto de autobuses sin costo, sostenidos en el presupuesto estatal. Al mismo tiempo realiza inversiones para generar carriles exclusivos y mejorar la frecuencia a fin de reducir los tiempos de viaje.
Por otra parte, Mamdani presentó un plan económico centrado en la expansión del cuidado infantil con la creación de empleo, a través de la creación de más plazas de guardería, lo que permitiría que miles de madres en Nueva York puedan incorporarse al mercado laboral (o retornar si lo han dejado), respaldando también las pequeñas empresas en barrios populares y la creación de empleos en el sector de servicios.
Hasta el momento, los sondeos han señalado que Zohran Mamdani llega con una imagen positiva moderada a sus 100 días de gestión, con una aprobación neta favorable. Sin embargo, una parte considerable de los neoyorquinos consideran que la ciudad va en la dirección equivocada. En su propio balance, el alcalde insiste en que muchas de sus promesas requieren desarrollo a largo plazo, pero confía en la dirección fijada, buscando bajar el costo de vivir en Nueva York.
