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Energía

Una empresa negoció más de 1300 acres de campos en Nebraska para levantar un centro de datos, pero no dio cifras públicas de consumo de agua ni electricidad, y cientos de granjeros tuvieron que organizarse para proteger sus recursos, logrando que el condado paralizara los permisos durante 12 meses

Por Skarlett Soto · 31 agosto, 2026 · 3:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Una empresa negoció más de 1300 acres de campos en Nebraska para levantar un centro de datos, pero no dio cifras públicas de consumo de agua ni electricidad, y cientos de granjeros tuvieron que organizarse para proteger sus recursos, logrando que el condado paralizara los permisos durante 12 meses
Imagen generada con inteligencia artificial
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Una empresa empezó a negociar más de 1300 acres de tierras agrícolas en Nebraska y, entre los vecinos, empezaron a aparecer las preguntas.

¿Qué iban a construir? ¿Cuánta agua necesitaría? ¿Y de dónde saldría toda la electricidad?

La posibilidad de que en esos terrenos de Cass County se desarrollara un proyecto relacionado con un centro de datos preocupó especialmente a los agricultores de la zona.

No era una discusión sobre estar a favor o en contra de la tecnología.

Para ellos había algo mucho más concreto en juego: el agua, la electricidad y los campos que muchas familias trabajan desde hace generaciones.

Como las respuestas no llegaban, agricultores y otros residentes decidieron organizarse.

Y consiguieron algo importante: que el condado pusiera una pausa de 12 meses al desarrollo de centros de datos.

Por qué esta zona de Nebraska llamó la atención

Cass County es una zona principalmente agrícola.

Cerca de Weeping Water hay grandes extensiones de campo y muchas familias que llevan años viviendo de esas tierras.

Allí, la empresa energética Tenaska obtuvo opciones sobre más de 1300 acres.

La posibilidad de que el terreno terminara formando parte de un proyecto vinculado a un centro de datos hizo que algunos vecinos empezaran a mirar el asunto con más atención.

Al principio había muchas preguntas y pocas respuestas.

Una de las principales era bastante sencilla: si finalmente se construía una instalación de ese tamaño, ¿cuánta agua necesitaría para funcionar?

También preocupaba la electricidad.

Un centro de datos puede necesitar enormes cantidades de energía durante las 24 horas, así que los residentes querían saber qué impacto tendría sobre los recursos de la zona.

Pero no había cifras públicas que permitieran saberlo.

Y esa incertidumbre fue precisamente lo que empezó a movilizar a la comunidad.

La pregunta sobre el agua empezó a preocupar a los vecinos

Los agricultores tenían motivos para prestar atención al consumo de agua.

Como referencia, los centros de datos de Google que ya funcionan en Nebraska consumieron más de 730 millones de galones durante un año, según datos citados por WOWT.

Es más agua de la que Omaha distribuye durante una semana típica.

Eso no significa que el posible proyecto de Cass County fuera a gastar lo mismo.

Nadie sabía cuánto podría consumir.

Y ese era justamente el problema.

Los vecinos no querían esperar a que las máquinas llegaran al campo para empezar a hacer preguntas.

Querían saber antes qué podía ocurrir con el agua y la electricidad si un proyecto de ese tamaño terminaba instalándose allí.

Con el tiempo, personas que no necesariamente pensaban igual en otros temas terminaron coincidiendo en esto.

Antes de seguir adelante, querían más información.

Los agricultores llevaron sus preguntas hasta el condado

La preocupación dejó de ser una conversación entre vecinos.

Agricultores y residentes empezaron a participar en reuniones públicas y a pedir que las autoridades estudiaran con más detalle lo que estaba ocurriendo.

Querían respuestas sobre el agua, la electricidad y el futuro de las tierras agrícolas.

Y finalmente consiguieron tiempo para buscarlas.

 La Oficina de los Comisionados del Condado de Cass aprobó una moratoria de 12 meses para el desarrollo de centros de datos.

Eso no quiere decir que el posible proyecto haya desaparecido.

Tampoco significa que el condado haya decidido que nunca habrá centros de datos allí.

¿Qué pasará entonces con el centro de datos?

Durante ese año, las autoridades podrán analizar qué reglas deberían aplicarse antes de permitir instalaciones de este tamaño.

Para los vecinos, la diferencia es importante.

Ahora pueden discutir el proyecto antes de que el paisaje empiece a cambiar.

Porque esos más de 1300 acres pueden parecer simplemente una enorme extensión de terreno sobre un mapa.

Para quienes viven allí, son otra cosa.

Son campos que trabajan todos los días, agua que necesitan para producir y un lugar que conocen desde hace años.

Por eso, antes de que llegue un proyecto tan grande, quieren respuestas a preguntas bastante simples: qué se va a construir, cuánta agua necesitará y qué puede cambiar para quienes ya viven de esas tierras.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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