En las últimas horas, el secretario de Energía, Cris Wright, anunció un acuerdo histórico con la IEA que toma relevancia sobre todo en el contexto del conflicto que atraviesan Estados Unidos e Israel con Irán por el petróleo y la utilización comercial del Estrecho de Ormuz. Por lo mencionado, desde Washington ejecutarán una liberación coordinada de 400 000 000 de barriles de petróleo.
El liderazgo de Trump lleva a un acuerdo fructífero con la IEA
Con Donald Trump al frente, se deja entrever que esta medida busca estabilizar los mercados internacionales y esto da lugar a que la energía sea accesible, lo que indica una modificación respecto a las políticas de la administración de Joe Biden. En este caso, Estados Unidos liberará 172 000 000 de barriles de su reserva estratégica en un período de 120 días.
Un detalle importante es que se llevan a cabo estas medidas en conjunto con aliados internacionales porque se busca reducir los costos energéticos y proteger la economía de las familias americanas. Para diferenciarse de la gestión anterior, el gobierno repondrá las existencias con 200 000 000 de barriles adicionales sin costo para el contribuyente, considerando que será un 20% más de lo extraído.
De igual manera, este plan garantiza que la infraestructura nacional quede más grande y el compromiso presidencial pone fin a décadas de manipulación energética por parte de Irán y sus aliados. Sin embargo, en el plano militar se reportó la destrucción de 60 buques de la armada iraní en una noche porque neutralizó la capacidad de minado en el Estrecho de Ormuz.
Intervención en el mercado energético global
En esta oportunidad, Trump notificó una movilización que es histórica de 400 000 000 de barriles de petróleo en conjunto con la Agencia Internacional de la Energía, lo que deja en claro que esto «reducirá sustancialmente los precios del petróleo a medida que ponemos fin a esta amenaza para Estados Unidos», porque busca frenar la escalada de precios y estabilizar el suministro mundial.
Asimismo, en el transcurso de una conferencia en Kentucky, el presidente destacó que esta es la mayor liberación de reservas de la historia para proteger la economía nacional, siendo que en el acto fue interrumpido de manera breve para que un médico asistiera a una asistencia.
Cabe mencionar que el secretario de Interior, Doug Burgum, sostuvo la estrategia al afirmar que los recursos estratégicos se encuentran diseñados debido a que, para estas crisis temporales, Washington busca anular cualquier amenaza al flujo energético.
Un cambio en la estrategia electoral
Bajo este aspecto, el Partido Republicano enfrenta en la actualidad un conflicto interno al aplicar la misma medida que criticó con dureza a Joe Biden en el año 2022, pero en tal caso, la urgencia del calendario electoral pesó más que la coherencia discursiva que venía manteniendo durante los últimos años.
Teniendo en cuenta la modificación en la estrategia electoral, siendo que dentro del gabinete el secretario Chris Wright se opuso en principio al uso de las reservas por considerarlo innecesario, dejando en claro que, según su visión, el dominio energético de Trump garantiza un suministro global abundante frente a crisis temporales.
Por otro lado, la asesora Susie Wiles dejó en claro que el precio de la gasolina se elevó debido a que sería catastrófico para los republicanos en noviembre, siendo que la decisión final tiene en cuenta que prioriza la escalada de precios para asegurar la victoria en las próximas elecciones. A esto se le añade que las reservas estratégicas de Estados Unidos cuentan con 415 000 000 de barriles, lo que sería más de la mitad de su capacidad total, porque los depósitos subterráneos en el Golfo de México pueden almacenar hasta 713 000 000. Una vez emitida la orden, el crudo tarda 13 días en llegar al mercado.
