La situación en el Estrecho de Ormuz continúa con tensiones y una paralización casi total, luego del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, y la continuidad del conflicto bélico en las últimas semanas. En ese marco, desde la Agencia Internacional de Energía (AIE) publicaron un plan de 10 medidas que los ciudadanos pueden implementar para mitigar el impacto económico del shock petrolero global, mientras continúa el conflicto en Medio Oriente. Te lo contamos.
Shock petrolero luego de la crisis en el Estrecho de Ormuz
La paralización casi total del Estrecho de Ormuz en manos de Irán, una de las vías marítimas por las cuales circula un porcentaje sumamente considerable del petróleo mundial, ha generado una suba del precio del combustible que afecta principalmente a las regiones de Asia, Europa y parte de América. Si bien desde distintos gobiernos están buscando destrabar la situación, Donald Trump ha enviado un ultimátum a las autoridades iraníes para que la circulación vuelva a fluir a un ritmo que satisfaga la demanda global de petróleo.
Mientras tanto, desde la Agencia Internacional de Energía (AIE) anunciaron la liberación coordinada de 400 millones de barriles de reservas estratégicas, la mayor en su historia, gracias al trabajo coordinado de los países miembros de la AIE. Sin embargo, desde el organismo advierten que estas medidas no resolverán el asunto y que también deben tomarse acciones sobre la demanda. Cabe mencionar que el recorte de la oferta de crudo y combustibles refinados llevó el precio internacional del barril por encima de los US$100, con aumentos mayores en diésel, queroseno de aviación y gas licuado de petróleo.
En ese contexto, la AIE publicó un informe que propone 10 acciones rápidas que pueden aplicar tanto gobiernos como empresas y hogares, en un plazo de semanas, para reducir el consumo de petróleo en hasta 2,7 millones de barriles diarios, con un plan de hasta cuatro meses. Las medidas apuntan sobre todo al transporte por carretera, el cual representa el 45% de la demanda mundial de petróleo.
Las 10 medidas clave que propone la AIE
El foco de la Agencia Internacional de Energía está puesto sobre todo en generar cambios de comportamiento y normas urbanas que puedan desplegarse con inmediatez, buscando mitigar así el impacto económico de la crisis en el Estrecho de Ormuz. Las medidas propuestas por la AIE son:
- Trabajar desde casa: en la medida de lo posible, reducir los viajes al trabajo disminuye también el uso de combustible en autos y en transportes de cortas distancias.
- Nuevos límites de velocidad en autopistas: menores velocidades representan un consumo de combustible menor. Una velocidad de 10 km/h menos marca la diferencia.
- Fomentar el uso del transporte público: los viajes conjuntos en buses o trenes reducen la demanda de gasolina y diésel en autos particulares y disminuyen también la congestión vehicular.
- Alternar el acceso de autos privados en grandes ciudades: como planes por número de patente que reducen el flujo de vehículos y la demanda de combustible en áreas urbanas densas.
- Compartir viajes y fomentar la conducción eficiente: completar los asientos en un auto y adoptar técnicas de «eco-conducción» permiten recortes rápidos de consumo sin necesidad de nueva infraestructura.
A la vez, desde la AIE recomiendan medidas para la aviación, la cocina y la industria, como evitar viajes aéreos cuando existan otras alternativas; redirigir el GLP de transporte hacia la cocina y promover soluciones modernas de cocina; y ser flexibles con el uso de materias petroquímicas. Eso sí: desde la agencia subrayan que estas acciones son medidas de emergencia y no resuelven la crisis energética mayor, de índole estructural, desatada por la guerra en Medio Oriente, y advierten que sin un fin del conflicto, sus efectos en mercados y economías «serán cada vez más severos».
